Partieron los primeros embarques de cortes cárnicos a Chile y Rusia

26deDiciembrede2002a las08:22

Recuperación

Con el embarque de más de 60 toneladas de cortes cárnicos refrigerados con destino a los mercados de Rusia y Chile por el volumen total, se retomaron las exportaciones del producto hacia ambas plazas, luego del levantamiento de las restricciones impuestas al país tras la crisis de la aftosa que afectó a la ganadería bovina nacional en el 2001.

De acuerdo con los datos proporcionados por el Senasa y el Ministerio de la Producción, durante el fin de semana se enviaron 40 toneladas de cortes vacunos congelados a Rusia y 22 toneladas de carnes frescas a Chile. De ese modo, se reinició el comercio interrumpido el 13 de marzo de 2001, tras el rebrote de la fiebre aftosa en el rodeo bovino nacional.

Respecto de los envíos de carnes a Rusia, se remitieron por cuenta del frigorífico Rexcel, Estancias del Sur, de la provincia de Córdoba, y ya certificados por los organismos sanitarios, fueron embarcados el viernes por vía marítima desde el puerto de Zárate en el buque Madeleine Rickners, con destino al puerto de San Petersburgo.

Se trata de cortes de despostada (triming), generalmente utilizados para manufacturas de alimentos.

La apertura del mercado ruso para el producto argentino se conoció el 22 de octubre de este año, cuando el titular del Departamento de Salud Veterinaria de la Federación Rusa, Mihail Kravchouk, informó a su par del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa), Bernardo Cané, el reconocimiento de su país al avance del Plan de Erradicación de la Fiebre Aftosa y al sistema de certificación aplicado en la industria cárnica.

Previamente, entre el 23 y el 29 de setiembre, técnicos sanitarios rusos habían realizado una auditoría, en la que inspeccionaron el sistema de vigilancia epidemiológica, oficinas locales y plantas de faena y, como resultado de esta visita, 27 plantas industriales ya fueron autorizadas a realizar envíos.

En cuanto al mercado ruso, atraviesa un momento de expansión, con una demanda anual de unas 387 mil toneladas de carne enfriada, por las que paga más de 400 millones de dólares y entre sus principales proveedores se encuentran Estados Unidos, Alemania, Holanda, Francia, China y Austria.

A SANTIAGO. En relación con los embarques remitidos a Chile, procedieron del frigorífico Swift, ubicado en Rosario, y la carga se remitió el jueves último por vía terrestre, por un volumen total de 22 toneladas de cortes enfriados de novillos, de cuarto delantero y trasero destinados a consumo, con destino a Santiago de Chile. La apertura del mercado chileno fue confirmada a las autoridades argentinas el 21 de octubre último, cuando el país transandino consideró satisfactorio el resultado de la misión oficial que verificó, entre el 26 de agosto y el 6 de setiembre, la estructura y funcionamiento del Senasa y la implementación del Plan de Erradicación de la Fiebre Aftosa. Esa confirmación fue ratificada el 9 de este mes, luego del acuerdo alcanzado en Mendoza, entre Cané y el titular del Servicio Agrícola Ganadero (SAG) chileno, Carlos Parra Merino.

Previo a concretar las importaciones cárnicas, el gobierno y la SAG chilena inspeccionaron 22 plantas frigoríficas argentinas y ambos servicios acordaron una segunda etapa de inspección a partir del 20 de enero de 2003. En 1997, el año que más se exportó al mercado chileno, se registraron envíos por 59.787 toneladas, que representaron unos 141 millones de dólares, a un promedio de 3.500 dólares la tonelada, según datos del Senasa.

Rusia y Chile representan destinos importantes para las carnes argentinas, debido a que complementan los envíos a la Unión Europea y destinos similares, al demandar cortes delanteros y cortes de despostada, que no son adquiridos por el mercado del Viejo Continente, donde se coloca casi la totalidad del cupo de 28 mil toneladas de cortes de

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