Las "boutiques" financieras y las "cuevas", hijas de la devaluación

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30deDiciembrede2002a las08:14

Las “boutiques” financieras se transformaron, al igual que las “cuevas”, en otro de los negocios que resurgieron en el 2002 gracias a la devaluación y a la crisis financiera internacional. No pudiendo quedar al margen del achicamiento que sufrió todo el sistema financiero, varios ex operadores de banca privada decidieron formar sus propias compañías o “boutiques” destinadas a canalizar el ahorro de los argentinos en el exterior.

Los escasos rendimientos que ofrecen las colocaciones en el exterior hicieron que bancos y brokers como Merrill Lynch o Lehman Brothers segmentaran sus carteras y subieran el límite a partir del cual empiezan a captar fondos de ahorristas. Así, algunas entidades comenzaron a filtrar inversiones de menos de u$s500.000, y en determinados casos de hasta menos de u$s1 M.

Esto hizo que los operadores vieran una oportunidad en los pequeños ahorristas que, golpeados por la devaluación y el “corralito”, buscaban la forma de colocar su dinero fuera del país, pero que no eran aceptados por los principales bancos.

De esta forma, fueron varios los que dejaron sus inestables puestos en los sectores de banca privada y buscaron asociarse con algún banco internacional, para transformarse en una “boutique” o en un introducing broker -como suelen hacerse llamar en la mayoría de los casos-. En pocas palabras, crearon compañías que asesoran al cliente en el manejo de sus finanzas, al tiempo que gozan del respaldo de algún banco de inversión, como puede ser Bear Stearns o UBS Warburg, que realiza las operaciones de trading y back office en el extranjero.

“El negocio de las ‘boutiques’ creció además porque muchos de los que armaron este negocio son operadores que se quedaron sin trabajo. Por lo general, se calcula que cada consultor que deja un banco de inversión se lleva con él alrededor del 25% de la cartera de clientes que maneja, con lo cual muchos también empezaron con colocaciones bastante grandes”, explicó el responsable de banca privada de una entidad europea, quien agregó que, en promedio, se gana por cliente entre 1% y 1,5% anual.

En algunos casos las “boutiques” también conjugan su negocio en el exterior con el de “cuevas” en el mercado local. Sin embargo, esto ocurre la minoría de las veces, ya que de otra forma es difícil que una entidad extranjera les permita usar su nombre.

De acuerdo con el INDEC, sólo en los primeros nueve meses del año los argentinos se llevaron fuera del país unos u$s10.565 millones.

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