En Córdoba se reúnen con las autoridades por el abigeato
CORDOBA.- Productores y dirigentes ruralistas se propusieron promover una reunión conjunta con las máximas autoridades de la Legislatura, la Justicia y la policía en procura de lograr acciones efectivas que pongan coto a la ola de robos y asaltos que se sufre en las explotaciones agropecuarias.
"Quizá si todos nos encontramos frente a frente evitemos que unos les echen culpas a los otros y, en cambio, nos pongamos a debatir seriamente qué soluciones impulsamos para esta situación angustiosa que vivimos en el campo", señaló Néstor Roulet, presidente de la confederación ruralista regional (Cartez), al término de una reunión que tuvo lugar ayer, en la localidad de Canals, y de la que tomaron parte varios productores, víctimas de hechos delictivos en el sur y en el sudeste de la provincia.
El dirigente comentó que tras la publicación en LA NACION, en su edición de ayer, de una nota que reflejó el estado de zozobra que se padece en muchas zonas, le "llovieron" las llamadas telefónicas imponiéndolo sobre hechos de los que no estaban informadas las entidades. Algunos de ellos ocurridos en lugares donde se suponía que no había problemas. En todos los casos el reclamo fue unánime y coincidente: que urgentemente se haga algo.
Roulet y otros delegados de sociedades rurales que participaron del encuentro acordaron solicitar una inmediata reunión conjunta "al presidente de la Legislatura, al fiscal general de la provincia y al jefe de policía".
Sucede que los productores interpretan que la legislación que sanciona los delitos rurales es insuficiente para controlar el problema, que los fiscales y jueces tienen a los delincuentes menos tiempo detenidos que el que les insume a los damnificados hacer la denuncia y que la policía no actúa a veces por falta de recursos o, en no pocos casos, por "hacer la vista gorda".
LA NACION dialogó con varios de los productores víctimas de robos. Gerardo Guggisberg, con campo en Coronel Moldes, contó que en 2001 le robaron 8 vacunos y en 2002 "se endulzaron, me llevaron 27".
"Una vez -relató- me faenaron dos vaquillonas y la policía los apresó con la carne en el baúl. ¿Y qué pasó? Que mientras yo estaba haciendo la exposición los delincuentes pasaron a mi lado, puestos en libertad por orden del fiscal. Al final, yo estuve en la comisaría más tiempo que ellos."
Arnaldo Rubén Ravotti, que integra una empresa agropecuaria familiar, concurrió a la reunión, en representación del Centro de Ganaderos de Villa Huidobro. Por su condición de delegado se excusa de hablar de los despojos de que ha sido víctima, aunque en los últimos 14 meses le han sustraído la nada desdeñable cantidad de 43 vacunos.
Explotó el año pasado
Apunta que "el abigeato venía en aumento desde 2000, pero en 2002 explotó: en nuestra zona se robaron el año pasado 370 vacunos, esto sin computar que muchos damnificados no hacen las denuncias porque están cansados de acudir infructuosamente a la Justicia y la policía".
El número más abultado lo informó en la reunión Pascual Lisa, productor y vicepresidente segundo de la Sociedad Rural de Río Cuarto: "En nuestra región, en un año, se han llevado de los campos 1000 cabezas. Esto demuestra que no se roba por hambre sino que operan bandas. Una mafia, una asociación ilícita que ha florecido gracias a la impunidad. Hasta te usan tus propios caballos para arrear las vacas".
Saqueo a los silos
Lo que pasa con el ganado tiene su correlato cotidiano con los cereales y los agroquímicos. Abundan en toda la provincia los casos de saqueo de silos, sean en bolsa plástica o metálicos. También los de camiones que transportan las cargas. Y han ocurrido muchos asaltos a la vivienda: las bandas reducen al productor y su familia, algunas veces han sometido a sus víctimas a torturas para que confiesen dónde se guarda diner
