Tucumán: El auge del sector agrícola elevó el precio de la tierra
13deFebrerode2003a las08:00
<>El negocio inmobiliario rural en la provincia cambió significativamente desde la devaluación. Jaqueados por las deudas y con carencias tecnológicas (debido a la falta de recursos), los pequeños productores tucumanos (cañeros, horticultores) tienden a desaparecer, mientras crecen las grandes propiedades.<>Operadores del sector consultados por LA GACETA (Inmobiliaria Schilman, Juan Carlos Macome y una decena de productores de toda la provincia), coincidieron en que la recuperación de la rentabilidad en casi todas las áreas (caña, granos y papa, especialmente) va equilibrando los precios de las propiedades.<>De tal forma, salvo excepciones, los valores de los campos para el cultivo de cañaverales, granos, citrus o tabaco no difieren notoriamente entre sí como en años anteriores. “Los precios de las propiedades varían de acuerdo con el objetivo de la producción, su calidad y ubicación”, señaló un agente inmobiliario.<>De cualquier manera, la revalorización de casi todas las producciones hizo que las tierras vuelvan a tener el valor que tenían hasta el fin de la convertibilidad.
Riesgos<>Por otra parte, debido a la irregularidad de las lluvias en lo que va del año, según destacó un experto a nuestro diario, resulta muy riesgoso arrendar tierras para cualquier cultivo. Alquilar un campo para soja, en la zona de Chicligasta o Río Chico, por ejemplo, representa un reintegro de 10 a 12 bolsas (15 en algunos casos) por hectárea, o un promedio de 500 kilos de soja por hectárea. En otros términos, el arrendatario debe reintegrar al propietario entre un 18% y un 25% de lo que produzca la explotación.<>Arrendar en dólares un campo para cultivo representa arriesgar desde 60 y hasta 90 dólares por hectárea. De los valores que se cobran, el propietario de la finca debe deducir los impuestos inmobiliarios.<>“Si bien alquilar un campo para explotarlo nunca es un negocio seguro, lo es menos ahora, con las irregularidades que presenta el verano en materia de lluvias”, señaló un especialista.<>Otro experto observó que en el sector agropecuario el año no se presenta muy bueno, por más que las precipitaciones se normalicen en las próximas semanas.<>En caso de que la sequía se agrave -anticipó un operador-, la situación de los pequeños productores se tornará crítica. Así, el negocio inmobiliario rural volvería a tener importantes cambios, y se acentuaría aún más la concentración de propiedades.
EL COSTO DE LOS CAMPOS
UNA HECTAREA CON MONTE, en zonas marginales (cerca del límite con Santiago del Estero, por ejemplo), para dedicar al cultivo de granos, cuesta entre 80 y 150 dólares. Una hectárea limpia para idéntica ocupación, ubicada en el centro o hacia el oeste de la provincia, tiene un precio que fluctúa entre 400 y 500 dólares.
LOS CAMPOS GRANDES, también para granos, pueden trepar a 1.500 y hasta superar los 2.000 dólares por hectárea (zonas de La Cruz, El Diamante, La Argentina).
LAS EXTENSIONES AMPLIAS PARA CITRUS, con muy buen aprovechamiento, se cotizan hasta 2.500 dólares por hectárea.
LA HECTAREA PARA TABACO, debido a que requiere riego (representa un costo adicional), del departamento Alberdi hacia el límite con Catamarca, se eleva hasta los 3.000 dólares.
UNA FINCA PARA CAÑA, (zona de Cruz Alta, por ejemplo) representa un cost
