La banca busca atraer fondos y niega un juicio contra el Estado
14deMarzode2003a las09:02
La incertidumbre que suele despertarse frente a estos procesos ya comenzó a hacer su efecto: el flujo de nuevos depósitos tiende a desacelerarse y los plazos fijos con vencimientos más cortos ganan cada día más adeptos, aunque reporten menores rendimientos. En consecuencia, los bancos decidieron subir las tasas de interés que ofrecen a los ahorristas, al tiempo que repuntó la tasa interbancaria.
La tasa de interés anual para los nuevos plazos fijos en pesos a entre 14 y 29 días registra, por ejemplo, una suba constante desde mediados de enero, lo que se acentuó después que la Corte Suprema declaró inconstitucional la pesificación de un depósito. Anteayer, último relevamiento oficial del Banco Central (BCRA), la tasa promedió el 20,7% anual. Ocho días antes ascendía al 14%.
El interés concertado para los préstamos interbancarios de corto plazo -el "call money"- también reportó un claro ascenso. Tras oscilar en cerca del 5% hasta mediados del mes pasado, en las últimas semanas se duplicó. El lunes llegó al 10,9% anual.
"Hay un cierto movimiento alcista en las tasas pasivas y el call", reconoció el economista jefe de un banco privado a LA NACION. "Influyen el fallo de la Corte y la cercanía de las elecciones, pero todavía es necesario esperar algo más de tiempo para sacar conclusiones. Lo cierto es que vemos estabilizados los depósitos. Ni están subiendo, ni bajando", detalló. En efecto, los depósitos distaron de reaccionar en forma homogénea ante la suba de las tasas implementadas en los primeros diez días del mes. Crecen las colocaciones de plazo más corto y oscilan las posiciones intermedias. Pero todos concluyen antes de la segunda vuelta electoral.
Así, el rendimiento de los plazos fijos de 7 a 13 días creció 1,94% en lo que va del mes, mientras que en las colocaciones hasta 29 días bajó 3,72% y a 59 días -con reembolso hacia la primera semana de mayo- subió 2,37 por ciento.
Los depósitos hasta 89 días de plazo mostraron el retroceso más pronunciado. La tasa bajó 4,54% desde que comenzó el mes, tras mostrar buenos rendimientos en febrero, cuando las colocaciones permitían recuperar las divisas en los días previos a la asunción del próximo gobierno.
Fuentes del sistema atribuyen la reacción de los ahorristas a las vicisitudes afrontadas en los últimos quince meses, desde que comenzó a tomar forma el corralito.
"Todos los días se habla de otro bono para los bancos o de uno compulsivo para los ahorristas con depósitos reprogramados, o de imponer una nueva reprogramación de los fondos o de alguna otra variante. Eso necesariamente pone nerviosos a muchos", razonó el director de un banco privado de capitales extranjeros.
Un miembro del directorio del Banco Central recordó, de todos modos, otros factores en danza. "A veces es muy fácil olvidar las cuestiones estacionales. Estamos en marzo y quienes abrieron plazos fijos durante las vacaciones ahora demandan otra vez efectivo, capital de trabajo", comentó.
"Resulta obvio que tenemos un grupo de entidades con números más sensibles que deben ser monitoreados de cerca -abundó-, pero sería bueno que los banqueros bajen un poco su ansiedad hasta ver mejor qué ocurre."
Dólar calmo
El reajuste de algunas de las variables financieras más cercanas a los ahorristas no se produjo, sin embargo, como reacción a un ascenso en la cotización del dólar minorista, que forzaría a las entidades bancarias a ofrecer mayores atractivos para mantener o mejorar su liquidez.
La divisa mantiene una tendencia a la baja desde principios de año que comenzó, en realidad, a fines de 2002.
La pizarra minorista cerró ayer en $ 3,10 para la compra y $ 3,15 para la venta en las principales casas de cambio de la City, con lo que el retroceso del dólar respecto del peso es del 6,8% desde enero pasado.
El
La tasa de interés anual para los nuevos plazos fijos en pesos a entre 14 y 29 días registra, por ejemplo, una suba constante desde mediados de enero, lo que se acentuó después que la Corte Suprema declaró inconstitucional la pesificación de un depósito. Anteayer, último relevamiento oficial del Banco Central (BCRA), la tasa promedió el 20,7% anual. Ocho días antes ascendía al 14%.
El interés concertado para los préstamos interbancarios de corto plazo -el "call money"- también reportó un claro ascenso. Tras oscilar en cerca del 5% hasta mediados del mes pasado, en las últimas semanas se duplicó. El lunes llegó al 10,9% anual.
"Hay un cierto movimiento alcista en las tasas pasivas y el call", reconoció el economista jefe de un banco privado a LA NACION. "Influyen el fallo de la Corte y la cercanía de las elecciones, pero todavía es necesario esperar algo más de tiempo para sacar conclusiones. Lo cierto es que vemos estabilizados los depósitos. Ni están subiendo, ni bajando", detalló. En efecto, los depósitos distaron de reaccionar en forma homogénea ante la suba de las tasas implementadas en los primeros diez días del mes. Crecen las colocaciones de plazo más corto y oscilan las posiciones intermedias. Pero todos concluyen antes de la segunda vuelta electoral.
Así, el rendimiento de los plazos fijos de 7 a 13 días creció 1,94% en lo que va del mes, mientras que en las colocaciones hasta 29 días bajó 3,72% y a 59 días -con reembolso hacia la primera semana de mayo- subió 2,37 por ciento.
Los depósitos hasta 89 días de plazo mostraron el retroceso más pronunciado. La tasa bajó 4,54% desde que comenzó el mes, tras mostrar buenos rendimientos en febrero, cuando las colocaciones permitían recuperar las divisas en los días previos a la asunción del próximo gobierno.
Fuentes del sistema atribuyen la reacción de los ahorristas a las vicisitudes afrontadas en los últimos quince meses, desde que comenzó a tomar forma el corralito.
"Todos los días se habla de otro bono para los bancos o de uno compulsivo para los ahorristas con depósitos reprogramados, o de imponer una nueva reprogramación de los fondos o de alguna otra variante. Eso necesariamente pone nerviosos a muchos", razonó el director de un banco privado de capitales extranjeros.
Un miembro del directorio del Banco Central recordó, de todos modos, otros factores en danza. "A veces es muy fácil olvidar las cuestiones estacionales. Estamos en marzo y quienes abrieron plazos fijos durante las vacaciones ahora demandan otra vez efectivo, capital de trabajo", comentó.
"Resulta obvio que tenemos un grupo de entidades con números más sensibles que deben ser monitoreados de cerca -abundó-, pero sería bueno que los banqueros bajen un poco su ansiedad hasta ver mejor qué ocurre."
Dólar calmo
El reajuste de algunas de las variables financieras más cercanas a los ahorristas no se produjo, sin embargo, como reacción a un ascenso en la cotización del dólar minorista, que forzaría a las entidades bancarias a ofrecer mayores atractivos para mantener o mejorar su liquidez.
La divisa mantiene una tendencia a la baja desde principios de año que comenzó, en realidad, a fines de 2002.
La pizarra minorista cerró ayer en $ 3,10 para la compra y $ 3,15 para la venta en las principales casas de cambio de la City, con lo que el retroceso del dólar respecto del peso es del 6,8% desde enero pasado.
El
