El trigo va por el ballottage

En este ciclo, a diferencia del año anterior, están disponibles todos los insumos y se prevén mayores rendimientos por la utilización de tecnología

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19deAbrilde2003a las08:29

El cultivo de trigo en la campaña pasada se quedó con la "sangre en el ojo". La convulsión económica de 2002 provocó falta de algunos insumos; además, ciertas peripecias climáticas decapitaron muchos buenos rindes y también hicieron perder 277.000 hectáreas de cultivo, según datos de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos (Sagpya).

Pero, como casi siempre sucede en la vida, la revancha está a la vuelta de la esquina. La campaña triguera 2003-2004 puede resultar un desquite frente a los contratiempos. Este año están todos los insumos disponibles, y se reconoce públicamente que los productores tienen dinero suficiente en sus bolsillos como para financiar los granos finos sin insalvables dificultades.

 

El trigo, por muchas décadas, representaba sólo un "tapabaches" financiero de fin de año, la obtención del oxígeno necesario para la implantación de los granos gruesos. En la actualidad, se ha convertido en una gramínea con jinetas sobre los hombros.

 

Todos los productores consultados coinciden en que se puede ganar plata con el trigo. Eso sí, hay que desechar terminantemente la tecnología de "costo cero" tan de moda en los años 80. Conviene utilizar todo el sabroso"tuco al filetto" disponible en cuanto a la selección de variedades, herbicidas y, sobre todo, fertilizantes y prevención de ataques fúngicos.

 

Como promedio de todas las zonas trigueras, incluyendo la Norte, que comprende desde el centro de Buenos Aires para arriba, y la zona núcleo, muy prolífica, del sudeste y sudoeste bonaerense, se considera que para cubrir los costos con un campo alquilado (cuesta 10 quintales por hectárea) hay que obtener un rinde de 32 quintales de trigo por hectárea. Diez quintales menos cuando se habla de un campo propio. Un productor que alquila en el Sudeste, si logra 40-42 quintales, se queda con margen de unos US$ 100 por hectárea. "Con ese dinero me conformo", comentó un triguero mediano de la zona de Energía, en Necochea, Buenos Aires. Algunos productores del sur de Santa Fe o centro y sudeste de Córdoba "vieron" este negocio y se largaron a alquilar campos en Balcarce, Lobería, Tres Arroyos. "Nos están invadiendo desde otras zonas", dijo (medio en broma y medio en serio) un socio de la Cooperativa General Necochea. "Lo que pasa es que usted mira mucho la cadena televisiva CNN", le respondió guiñando un ojo un santafecino de la zona de Hughes.

 

Los productores "supertrigueros"colocaron muchas fichas en esta noble gramínea. Entre los tres más grandes productores de trigo de nuestro país siembran casi 50.000 hectáreas; ellos son: El Tejar (16-17.000 hectáreas, un 60 por ciento más que en la campaña pasada), Los Grobo Agropecuaria (unas 20.000 hectáreas) y Fernando Rojas Panelo. La gran mayoría de los lotes elegidos están en el sudeste y el sudoeste de Buenos Aires.

 

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