Sin demanda, el dólar cayó a su valor más bajo en un año
Los operadores creen que sin un BCRA más activo, la cotización seguirá bajando, las elecciones dejaron de representar una amenaza.
23deAbrilde2003a las09:31
A contrapelo de los intereses explícitos del Gobierno, el dólar retrocedió ayer otros cinco centavos y alcanzó su cotización más baja de los últimos doce meses. La pizarra minorista -$ 2,83 para la compra y $ 2,87 para la venta- acumuló así, sólo desde principios de año, una caída del 15,08 por ciento.
La apreciación del peso se debe a un cúmulo de factores que se acentuó en las últimas semanas, resaltaban ayer desde los mercados. Entre otros, la relativa estabilidad que parece prometer la transición política, el desinterés del Banco Central (BCRA) por sostener el tipo de cambio y las liquidaciones de los agroexportadores.
"Los inversores prevén que las elecciones arrojarán un resultado favorable para los mercados, lo que se suma al contexto global y regional que beneficia a los países productores de commodities , como el nuestro. Todo esto genera un ingreso de capitales y una apreciación coyuntural del peso frente al dólar", comentó a LA NACION el economista Norberto Sosa, de la sociedad bursátil Raymond James Argentina.
Sosa descontó, sin embargo, que la tendencia actual desaparecerá en cuanto el nuevo gobierno tome ciertas decisiones. "Puede haber una apreciación adicional del peso en el corto plazo, casi una euforia si en las elecciones ganan Ricardo López Murphy o Carlos Menem, pero el dólar subirá luego por la salida de divisas que implicará recomenzar a pagar las deudas pública y privada", detalló.
La rueda mayorista mostró ayer que la apreciación del peso se extendería al menos por los próximos días. Al cierre del Mercado Abierto Electrónico (MAE), la pizarra quedó en $ 2,84 comprador y $ 2,845 vendedor, tras caer hasta los 2,80 pesos.
"No hay compradores de divisas y la rueda sigue muy vendedora. Si el Central no sale a sostener la cotización, esta semana no habrá cambio de tendencia y el tipo de cambio llegará al piso de los 2,75 pesos", pronosticó una operadora mayorista.
Ajena al derrotero del dólar, la plaza es optimista, según Darío Lewckowicz, asset manager de la administradora de valores Exprinter. "Cualquiera de las variables financieras que se analicen (tasa de Lebac, acciones, títulos públicos, etcétera) permite buenos augurios", dijo.
Pero las pizarras del dólar no dejan de contradecir la voluntad oficial. El ministro de Economía, Roberto Lavagna, admitió la semana pasada que el Gobierno estaba interesado en alcanzar valores "de equilibrio" en torno de los 3 pesos. Pero tras un primer repunte, la tendencia se diluyó. El BCRA ganó ayer otros US$ 46,6 millones para sus reservas -que al miércoles pasado ascendían a US$ 10.484 millones-, su mejor saldo de intermediación cambiaria de los últimos tres meses. Pero no asumió aún el protagonismo que pretendía Economía.
"¿Valores de equilibrio? Eso pasa por Lavagna porque desde el Central jamás se dijo algo semejante. Las reservas deben adquirirse lo más baratas posible, el resto es pura especulación", detalló una alta fuente de la entidad consultada por LA NACION.
"Es cuestión de estrategia. Pretendemos hacernos de más reservas y está claro que no esperaremos hasta que el dólar cotice a 2,20 pesos, pero tampoco se llegó todavía al denominado "dólar Prat-Gay"", deslizó, en alusión al tipo de cambio a $ 2,80 que el presidente del BCRA, Alfonso Prat-Gay, auguró poco después de asumir.
Racha positiva
Los contratos de futuro mostraron, por lo pronto, que los inversores prevén un dólar más bajo que el actual tras la primera vuelta electoral y muy calmo en los próximos meses. Al cierre de los mercados Rofex e Indol, las pizarras para fines de mes bajaron a $ 2,84 y $ 2,85; para fines de mayo, a $ 2,87 y $ 2,92; para fines de junio, a $ 2,92 y
La apreciación del peso se debe a un cúmulo de factores que se acentuó en las últimas semanas, resaltaban ayer desde los mercados. Entre otros, la relativa estabilidad que parece prometer la transición política, el desinterés del Banco Central (BCRA) por sostener el tipo de cambio y las liquidaciones de los agroexportadores.
"Los inversores prevén que las elecciones arrojarán un resultado favorable para los mercados, lo que se suma al contexto global y regional que beneficia a los países productores de commodities , como el nuestro. Todo esto genera un ingreso de capitales y una apreciación coyuntural del peso frente al dólar", comentó a LA NACION el economista Norberto Sosa, de la sociedad bursátil Raymond James Argentina.
Sosa descontó, sin embargo, que la tendencia actual desaparecerá en cuanto el nuevo gobierno tome ciertas decisiones. "Puede haber una apreciación adicional del peso en el corto plazo, casi una euforia si en las elecciones ganan Ricardo López Murphy o Carlos Menem, pero el dólar subirá luego por la salida de divisas que implicará recomenzar a pagar las deudas pública y privada", detalló.
La rueda mayorista mostró ayer que la apreciación del peso se extendería al menos por los próximos días. Al cierre del Mercado Abierto Electrónico (MAE), la pizarra quedó en $ 2,84 comprador y $ 2,845 vendedor, tras caer hasta los 2,80 pesos.
"No hay compradores de divisas y la rueda sigue muy vendedora. Si el Central no sale a sostener la cotización, esta semana no habrá cambio de tendencia y el tipo de cambio llegará al piso de los 2,75 pesos", pronosticó una operadora mayorista.
Ajena al derrotero del dólar, la plaza es optimista, según Darío Lewckowicz, asset manager de la administradora de valores Exprinter. "Cualquiera de las variables financieras que se analicen (tasa de Lebac, acciones, títulos públicos, etcétera) permite buenos augurios", dijo.
Pero las pizarras del dólar no dejan de contradecir la voluntad oficial. El ministro de Economía, Roberto Lavagna, admitió la semana pasada que el Gobierno estaba interesado en alcanzar valores "de equilibrio" en torno de los 3 pesos. Pero tras un primer repunte, la tendencia se diluyó. El BCRA ganó ayer otros US$ 46,6 millones para sus reservas -que al miércoles pasado ascendían a US$ 10.484 millones-, su mejor saldo de intermediación cambiaria de los últimos tres meses. Pero no asumió aún el protagonismo que pretendía Economía.
"¿Valores de equilibrio? Eso pasa por Lavagna porque desde el Central jamás se dijo algo semejante. Las reservas deben adquirirse lo más baratas posible, el resto es pura especulación", detalló una alta fuente de la entidad consultada por LA NACION.
"Es cuestión de estrategia. Pretendemos hacernos de más reservas y está claro que no esperaremos hasta que el dólar cotice a 2,20 pesos, pero tampoco se llegó todavía al denominado "dólar Prat-Gay"", deslizó, en alusión al tipo de cambio a $ 2,80 que el presidente del BCRA, Alfonso Prat-Gay, auguró poco después de asumir.
Racha positiva
Los contratos de futuro mostraron, por lo pronto, que los inversores prevén un dólar más bajo que el actual tras la primera vuelta electoral y muy calmo en los próximos meses. Al cierre de los mercados Rofex e Indol, las pizarras para fines de mes bajaron a $ 2,84 y $ 2,85; para fines de mayo, a $ 2,87 y $ 2,92; para fines de junio, a $ 2,92 y
