Los candidatos tienen muchas promesas, pero pocas propuestas

Ni Menem ni Kirchner dijeron cómo harán para implementar algunas de sus ideas. El que resulte electo deberá consensuar con todos los productores.

02deMayode2003a las08:58

El 18 de mayo próximo los hombres de campo tendrán entre sus manos la posibilidad de elegir un nuevo presidente constitucional de Argentina. Esta fecha, que está llena de esperanzas por un futuro mejor, guarda también un gran manto de incertidumbre sobre lo que vendrá en materia agropecuaria. Ninguno de los dos candidatos a Presidente manifestó públicamente la idea de implementar una política agropecuaria de cambios, transformaciones y crecimiento, y sólo centraron sus discursos en la promesa de una eliminación paulatina de las retenciones que gravan actualmente en forma injustificada a las exportaciones agropecuarias.

Y precisamente sólo esto no basta. Es muy fácil decir -como lo manifestó Miguel Ferré-, responsable directo de los equipos técnicos de Carlos Menem, que se buscará alcanzar una producción de 100 millones de toneladas de granos en un plazo de tres años y de incrementar en el mismo período el 20% del stocks de bovinos en el país. Pero lo que les faltó decir es cómo lo harán, de qué manera, con qué proyectos, con qué financiación, bajo qué política agropecuaria.

Ferré habló de una reforma del Estado para reducir el gasto público, pero los hombres de campo tienen buena memoria y saben que durante la última presidencia de Menem esto precisamente no ocurrió, y sí ocurrió todo lo contrario.

Por otra parte, el representante menemista habló de una eliminación de todo los impuestos distorsivos que afecten actualmente a la producción (dilatando la eliminación de las retenciones), cuando nadie se olvida todavía del gran crecimiento que tuvo el IVA, el Impuesto a las Ganancias y el Impuesto a la Renta Mínima Presunta, todos generados bajo la administración del presidente Menem.

Les falta memoria
¿Los políticos se olvidaron de estos hechos?. Durante la última década, menemista el campo argentino perdió como nunca su competitividad fruto de la convertibilidad, y la perdió frente a todos los países productores y consumidores del mundo, habiendo quedado al final de su mandato absolutamente todas las economías regionales del país al borde de la bancarrota, y el grueso de los productores agropecuarios con sus campos totalmente hipotecados.

A su turno Carlos Cheppi, representante del equipo técnico de Néstor Kirchner, precisó que la política agropecuaria a implementar tratará de brindar medidas para impulsar un desarrollo y un crecimiento más dinámico y competitivo, pero a su vez avanzó diciendo que las retenciones no se eliminarán hasta dentro de por lo menos 5 años. Es decir, después de haber concluído el mandato de su representado. Como quien dice, patearon la pelota fuera de la cancha. Kirchner propone como lema de su campaña una fuerte lucha contra la evasión y el contrabando, con un Estado que recaude con eficacia y, además, la creación de un fuero penal tributario para condenar a los evasores con la premisa de que “el que no pague o evada, irá preso”.

Muy buenas las palabras, pero para la tribuna. Todos los que están relacionados con las actividades agropecuarias se preguntan con algo de indignación: ¿Dónde están las políticas de fomento al agro, las políticas de apoyo financiero para todos los productores que tienen sus campos hipotecados o bajo el agua?.
Una buena de Kirchner fue prometer que el Banco Nación seguirá siendo el apoyo del sistema productivo y será el encargado de recomponer el crédito para el agro. ¿Cómo?, no sabemos todavía. Este equipo también habló de la austeridad en el manejo de las cuentas públicas y en la preservación del equilibrio fiscal.

Lo real es que los hombres de campo están cansados de promesas que no se cumplen. El agro lo único que espera del próximo presidente es qu

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