La economía crece pero hay cada vez menos préstamos

Los bancos dicen que antes de reabrir la canilla debe resolverse la compensación.

12deMayode2003a las09:05

La marcha de los créditos está lejos de acompañar el ritmo de recuperación de los depósitos, que aun a pesar de la apertura del corralón están creciendo —con altibajos— en los últimos meses. El stock de los préstamos sigue sin levantar cabeza, a contramano también de la expansión de la economía, que ya lleva un año según los números oficiales.

El único dato positivo es que el ritmo de caída del stock de préstamos se está frenando. Y si se bucea un poco en las cifras del Banco Central, si bien los totales siguen dando para abajo, ciertos ítem, sobre todo por el lado de los préstamos a empresas, empiezan a cambiar de signo.

Esto es lo que se observa en los últimos datos al mes de abril, clasificados en un informe del Banco Francés, a partir del trabajo realizado por el equipo que encabeza el economista Ernesto Gaba.

Allí destacan que en abril "suben el uno por ciento los préstamos a empresas. Esto es destacable, pero debemos esperar más meses para concluir que hay un quiebre en la tendencia".

En tono similar, el consultor Miguel Broda señala que, "si bien se desaceleró la contracción, el crédito aún no logra repuntar", y subrayó que la caída del stock fue del 2,2% en marzo pero se frenó a 0,3% en abril, cifras que aporta a una caída acumulada en el primer cuatrimestre del 7,9%.

Esto quiere decir que los deudores van cancelando sus cuotas mes a mes, pero son pocos los que se acercan a la ventanilla de solicitudes.

Los números dejan en evidencia al menos dos datos salientes:

La recuperación de la economía se está sosteniendo casi exclusivamente en operaciones de contado, muchas de ellas explicadas por los dólares que ingresan al circuito por vías como las exportaciones, la repatriación de divisas o la apertura del colchón, que se destinan tanto a la especulación financiera como a la compra de bienes o capital de trabajo.

Los bancos están jugando con fuego: porque se ven obligados a pagar tasas de entre el 18 y el 22% por las colocaciones a plazo fijo y no tienen a quién prestarle ese dinero haciendo diferencia —el negocio clásico de un banco en un país normal— entre la plata que pagan por recibir dinero y la que cobran por prestar. La opción de invertir en las letras del Banco Central (Lebac) ya es insuficiente, porque el Central achicó de manera sustancial las tasas que está pagando. Y el volumen de letras en circulación (4.355 millones de pesos) dista de equipararse con el monto de los depósitos a plazo fijo libres (cerca de 29.000 millones de pesos). Esto significa que a los bancos no les cierra tampoco tomar dinero de sus clientes para invertirlos en Letras del Central.

En las entidades financieras insisten en que la aparición del crédito, cuando ese momento ocurra, ni de casualidad se parecerá a lo que se vio hasta el año 2000, cuando empresas y sobre todo individuos podían apelar a los bancos para financiar una parte de su actividad comercial o la compra de una vivienda o un automóvil.

"Va a ser un préstamo bastante caro, que en realidad es lo que ocurre hoy en Brasil o incluso en México", le dijeron a este diario en uno de los bancos considerados líderes".

Por caso en Brasil, donde el riesgo país cayó a cerca de los 700 puntos básicos, la tasa de referencia que aplica el Banco Central de ese país para captar reales se ubica en el 26% anual. Y las tasas de financiación de las tarjetas de crédito superan el 100% anual, es decir, más caras que en la Argentina.

En el Banco Central admiten que será difícil ver a los bancos dando créditos en forma más o menos abundante hasta tanto no quede definitivamente cerrada la discusión por las compensaciones que reclaman los bancos por la indexación asimétrica de créditos y los amparos que pagaron al tipo de c

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