Tras 16 meses de subas de precios, volvería la deflación

Por primera vez tras la devaluación, el índice minorista tendría una cifra negativa en mayo

02deJuniode2003a las08:26

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El espectro de la tan temida deflación volvió a aparecer en mayo en el índice de precios minoristas. Altas fuentes del Palacio de Hacienda confirmaron ayer a LA NACION que el indicador de inflación del mes pasado se ubicó en "cero o con un número levemente negativo".

Luego de un primer cuatrimestre con un alza acumulada de sólo 2,5%, el quinto mes del año presentaría por primera vez una cifra negativa desde diciembre del 2001, el mes de la caída del gobierno de Fernando de la Rúa, del corralito y del default de la deuda soberana, que precedieron al plan de convertibilidad.

Hasta entonces, la deflación reflejaba una prolongada situación recesiva. El año 1999 culminó con una caída del 1,8 por ciento en los precios; 2000, del 0,7 por ciento, y 2001, del 1,5 por ciento. En 2002, tras la devaluación, la inflación llegó al 41 por ciento.

Sin embargo, la calificada fuente del Palacio de Hacienda destacó que "hay que tener cuidado con caracterizar el número de mayo como deflación".

La semana última, el titular del Banco Central, Alfonso Prat-Gay afirmó, durante un desayuno en el que provocó una fuerte polémica por sus dichos sobre el presidente Kirchner y sobre el ministro de Economía, que "desde el punto de vista de la política monetaria, un índice negativo de inflación es mala noticia, así como un índice muy alto de inflación es mala noticia también".

Al respecto, cerca del ministro Roberto Lavagna intentaron bajarle el tono al problema: la posible deflación "no es preocupante", afirmaron, y consideraron que se trata de un "dato aislado".

El ministro estima que la inflación minorista se encuentra en una tendencia convergente con los precios mayoristas, que no debe confundirse con el triste espectáculo de deflación y recesión registrado durante los últimos años del régimen de convertibilidad.

En la misma sintonía, dos economistas consultados por LA NACION afirmaron que no hay "peligros" en torno del índice de precios. Ricardo Arriazu y Guillermo Mondino consideraron que el resultado de mayo "no es preocupante".

Arriazu, ex asesor del Banco Central durante el último régimen militar y actual consultor del sector privado, consideró que "la suba de tarifas y salarios probablemente genere un rebote en el índice de precios".

Según Arriazu, "no hay fuga de capitales ni recesión" que puedan provocar un regreso a un fenómeno deflacionario sostenido.

Por su parte, Mondino dijo que "no hay condiciones ni de inflación ni de deflación". El economista en jefe de la Fundación Mediterránea y ex secretario de Finanzas de la segunda gestión cavallista dijo que "la Argentina tiene un fenómeno de baja inflación por la apreciación cambiaria". De todos modos, el analista consideró inconveniente que "el Banco Central mantenga una política monetaria expansiva", ya que la estrategia podría despertar a la inflación. "Es peligroso que el Banco Central busque una cierta suba de la inflación para acelerar el nivel de actividad, licuar las tasas de interés y el ajuste fiscal", disparó Mondino.

Pero el Banco Central se mantiene firme en su postura y descarta problemas a raíz de la expansión de la base monetaria.

"La actividad económica sigue creciendo en términos reales", dijo a LA NACION un funcionario que conduce la entidad monetaria.

La caída del tipo de cambio nominal y una economía que no estaría creciendo en todo su potencial explican, según la fuente, este bajo índice de precios. "No hay razones para pensar en una deflación agresiva mientras se sostenga la política monetaria expansiva", explicó.

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