Una nutrida agenda espera al nuevo secretario agrícola

En estos días le llueven a Miguel Campos los pedidos de audiencia. Resumimos los reclamos sectoriales

06deJuniode2003a las08:59

Después de cuatro años de discontinuidad en la gestión al frente de la cartera de Agricultura, una nutrida agenda de los distintos subsectores de la economía agropecuaria aguarda al nuevo secretario, Miguel Campos.

Por empezar, desde el sector de los semilleros se aguarda la restitución del Instituto Nacional de Semillas, que perdiera su estatus durante la fallida reforma del Estado de Chrystian Colombo, en el 2000. Hace más de un año que se dice que el decreto que devuelve al INASE su institucionalidad está a la firma del Presidente, pero lo cierto es que la situación sigue sin resolverse. Paralelo a esto, corre un tema prioritario para la industria: reducir los altísimos niveles de informalidad en la comercialización de semilla de trigo y soja, que compromete la continuidad de la investigación en estas especies.

Por el lado de la cadena de ganados y carnes, fuentes de Infochacra pusieron énfasis en apoyar la gestión de la Oficina Nacional de Control Comercial Agropecuario, a cuyo frente se encuentra el Dr. Marcelo Rossi. “Necesitamos que si tenemos una denuncia porque un frigorífico está operando en negro, la ONCCA tenga recursos suficientes para mandar una inspección”, explican.

Esta oficina, que acaba de inaugurar un sistema informático para el procesamiento de datos de los operadores de carnes y granos, aguarda por un decreto que amplíe sus funciones a otras cadenas agroalimentarias, como la miel y los lácteos.

Piden aceiteros

Por su parte, a exportadores e industriales les preocupa la devolución del IVA “nuevo”, de los cuales les deben 650 millones, y las cuatro cuotas del IVA “viejo”, aunque admiten que el Estado se los viene pagando puntualmente. En cambio, con el factor de convergencia las cosas están más caldeadas. Faltaría definir la modalidad del pago, que según pudo saber Infochacra será similar a la implementada para la devolución del IVA viejo. Si bien reconocen que son reclamos más atinentes a Economía, esperan encontrar en Campos a un buen interlocutor de sus reclamos.

Sí le van a reclamar una fuerte intervención de la secretaría para superar las barreras comerciales que países latinoamericanos están imponiendo a las importaciones de aceite argentino. Esta preocupación se inscribe en el marco prioritario que asignan a las negociaciones internacionales en el capítulo agrícola.

En tanto, el sector cárnico se las trae. A los exportadores les interesan las gestiones para la reapertura de los mercados de Canadá y los Estados Unidos, habida cuenta de que Uruguay lo acaba de lograr. El contexto de los precios FOB de la carne cayendo en picada convierte la reapertura de estos mercados en prioridad.

La adjudicación de la Hilton en tiempo y forma -el nuevo ciclo arranca en julio- es otro de los reclamos, considerando que dilaciones en la asignación de cupos impiden programar la operatoria comercial. Por último, sigue siempre vigente el pedido para que se derogue el régimen de derechos de exportación al cuero sin curtir.

Más reclamos

En tanto, el sector de la molinería tiene dos prioridades: primero lograr que la fiscalización de la ONCCA se extienda a 100% de los molinos, porque, según dicen, “siempre se controla a los mismos”. En el sector estiman en 30% la evasión y hasta han ofrecido privatizar los controles. Ligado a esto, aparece el pedido de eliminar las alícuotas diferenciales del IVA entre el pan -que no tiene-, la harina -21%- y el trigo -10,5 por ciento-. Quieren que todo se iguale en 10,5 por ciento.

Por último, solicitan bajar los derechos de exportación de la harina a 8%, sobre lo cual ya tuvieron una reunión con Lavagna, quien en esa oportunidad les había dicho que no.

Para concluir: los corredores de granos. Piden que Camp

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