USDA: la Argentina y Brasil marcan el camino

Para el Departamento de Agricultura de los EE.UU. estos dos países son los más competitivos en materia agrícola. La estabilidad macroeconómica fue la llave del éxito. Mejorar la infraestructura, la materia pendiente

20deJuniode2003a las08:53

El Departamento de Agricultura de los EE.UU. (USDA) es muy claro: la lección sobre competitividad agrícola viene de esta región del globo. Bajo el título Brazil and Argentina show the way, los analistas del USDA Erik Dohlman, Stefan Osborne y Bryan Lohmar concluyen que los cambios sufridos en la competitividad de la agricultura en estos dos países han sido “espectaculares y alarmantes para sus competidores”, o sea para los mismos norteamericanos.

Señalan la escalada de la producción de soja, que de 30 millones de toneladas (Mt) en el trienio 1989/1991 pasó a 86 Mt en el 2002. Para los analistas, este crecimiento es fruto de reformas implementadas en los ’90, que crearon condiciones de estabilidad económica, redujeron las restricciones al comercio y estimularon las inversiones en el sector, todo lo cual reveló las ventajas comparativas de la producción agrícola en ambos países. También señalan como un hecho fundamental, la reducción de los aranceles para la importación de bienes de capital.

Curiosamente, ni la devaluación del 2002 en nuestro país ni la de Brasil en 1999 son mencionadas como un factor que haya favorecido a la competitividad agrícola. Por el contrario, que la Argentina haya quitado las retenciones a las exportaciones y privatizado su infraestructura en los ’90 es mencionado como un factor clave. “Durante los ’80, la combinación de derechos de exportación, sistemas de comercialización regulados e ineficientes puertos agregaban u$s70 por tonelada de soja exportada. Después de la quita de las retenciones y las privatizaciones, ese costo cayó a u$s10/t”, dicen.

La devaluación no aportó

Por el contrario, los sucesos del 2002 son evaluados negativamente por los técnicos del organismo norteamericano. “Desafortunadamente para Brasil y la Argentina, la relativa estabilidad macroeconómica de la que disfrutaron puede haber sido transitoria, y sus recientes desajustes -más notable en la Argentina con el default de la deuda pública- amenazan con destruir ese progreso”, escriben. Como índice de esta inestabilidad, los técnicos señalan que la moneda brasileña cayó frente al dólar más de 60% desde enero de 1999, y que la paridad del peso/dólar pasó de 1 a 3,3, para enero de este año.

“En apariencia, las devaluaciones harán a sus sectores agrícolas orientados a la exportación más competitivos. Sin embargo, debería observarse que sus sectores agrícolas crecieron durante los ’90 a pesar de sus monedas sobrevaluadas”, explican.

Desafío en infraestructura

Para los americanos, el desafío de la producción agrícola en la Argentina y Brasil pasa por mejorar su infraestructura logística.

Sostienen que las inversiones efectuadas en la última década mejoraron las redes ferroviaria y caminera y permitieron la expansión de la agricultura, al norte en el caso de la Argentina y al centro oeste en el de Brasil. En esta última región, apuntan la existencia de una reserva de 60 millones de hectáreas que podrían entrar en producción agrícola.

“Pero a pesar de estas mejoras, los costos del transporte desde las principales regiones productivas de estos países hasta sus puertos siguen siendo dos a tres veces más caros que en los Estados Unidos.”

Interesa a los técnicos del USDA la evolución de la producción agrícola no sólo en esta región, sino en la que ellos consideran que pueden traerles dolores de cabeza a futuro: los países de la ex Unión Soviética y China.

En su análisis, la Argentina y Brasil están en mejores condiciones de responder a las señales de mercado y expandir rápidamente sus exportaciones de granos y carnes, sie

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