Lavagna se hace cargo de la reestructuración del sistema bancario

Presidirá la unidad creada a tal efecto

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26deJuniode2003a las08:18

La designación le asegura doble voto para definir situaciones polémicas
Entre los representantes que definió el BCRA no figura el superintendente Jorge Levy
El ministro de Economía, Roberto Lavagna, decidió encabezar la Unidad de Reestructuración del Sistema Financiero (URSF), la comisión encargada de comandar un virtual "hospital de bancos", y a la que por medio del decreto 1262 -uno de los últimos firmados por el ex presidente Duhalde- se le encomendó definir un plan de acción para el rediseño del sector bancario.

El propio ministro fue el encargado de comunicar la novedad al tomar contacto ayer con los periodistas acreditados en el Palacio de Hacienda. "La presidiré, al menos, durante el primer período", dijo aunque no pudo establecerse si se refería al primer año (al cabo de ese lapso el cargo debe pasar a ser ejercido por un representante designado por el Banco Central) o aludía a una transitoriedad mayor.

También señaló que la comisión estará integrada además por los secretarios de Finanzas, Guillermo Nielsen, y de Coordinación, Leonardo Madcur (en nombre del Ministerio), en tanto que por el lado del Central asistirán su presidente y su vicepresidente, Alfonso Prat-Gay y Pedro Lacoste, además del síndico de esa entidad, Marcelo Grifi.

Lavagna señaló además que la conformación de la URSF fue definida al cabo de una reunión con la cúpula del Banco Central. "Por la mañana estuvimos tres horas para definir esto", informó, aunque cabe suponer que parte de ese tiempo fue además utilizado para analizar las medidas cambiarias que el mismo ministro adelantó ayer y serán puestas en marcha en las próximas horas y sobre las que se informa en la Página 1.

Datos por considerar

Que sea el propio Lavagna el que comande esta unidad no es un dato menor. Más aún si se tiene en cuenta que, en caso de controversia, podrá desempatar una votación por corresponderle en esas circunstancias voto doble.

Eso quiere decir que se reserva los poderes necesarios para inducir una reformulación del sistema financiero que esté de acuerdo con las necesidades de la economía, toda vez que a la URSF le fue concedida la posibilidad de estirar de 70 a 120 cuotas (o sea, de 6 a 10 años) el plazo en que algunos bancos deberán honrar la deuda que mantienen con el BCRA por la asistencia recibida durante la última crisis, y que ronda los $ 17.000 millones, cancelándola sólo a medida que el Estado les pague los bonos que mantienen en su cartera de inversiones y cuya cancelación fue varias veces prorrogada.

Especialmente, porque el decreto 1262 estableció que las entidades que quisieran gozar de ese beneficio deberán adoptar un "plan de transformación y reorganización para fortalecer su eficiencia y viabilidad", que debe ser aprobado por la URSF.

La forma en que se conformó este ente llama la atención por otro motivo. Entre los representantes del BCRA no figura el superintendente de bancos, Jorge Levy, aunque las que pueden acceder a esta dispensa sólo son entidades que se encuentren encuadradas en cualquiera de las situaciones previstas por los artículos 34 y 35 bis de la ley de entidades financieras, es decir, las que hayan sido puestas bajo la lupa de la dependencia del Central, que conduce precisamente Levy.

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