Resaltan la importancia de la integración en el agro

La integración de toda la cadena de producción agropecuaria se muestra como una importante solución a la complejidad del mundo globalizado y permite, además, concebir una nueva forma de negocios agroindustriales.

07deJuliode2003a las08:23

La integración de toda la cadena de producción agropecuaria se muestra como una importante solución a la complejidad del mundo globalizado y permite, además, concebir una nueva forma de negocios agroindustriales. Así lo afirmó Gustavo Globocopatel, fundador de la Asociación Argentina de Productores de Girasol (ASAGIR), durante su presentación en el XXII Congreso del Sur de Santa Fe, en Rosario, oportunidad en la que describió el funcionamiento de la entidad.

El especialista destacó que ASAGIR adoptó el sistema de cooperación en la cadena de valor del girasol, «alcanzando actualmente una gran escala que incluye más 100 empresas pequeñas y medianas» que comprende a contratistas, prestadores de servicios y otras entidades. «La importancia de las redes en la producción agropecuaria presente y futura está en la cooperación multidireccional entre los individuos, grupos o sectores, lo cual permite concretar una nueva forma de concebir los negocios agroindustriales y las relaciones entre las empresas y las personas», dijo.

El productor describió que ASAGIR se extiende a todos los estamentos del cultivo y que en su seno se «desarrolla un espacio para el diálogo permitiendo producciones más competitivas mediante una visión compartida y metas comunes».

En ese sentido dijo que, mediante esa forma de trabajo, los integrantes alcanzan gran especialización, con desplazamientos en los roles tradicionales por otros nuevos, para que toda la red alcance mayor competitividad.

«Es un ejemplo de lo que se puede hacer con la integración del sector público y privado.»

• Brasil

En otra jornada, el especialista brasileño Sandro Romao Viana propuso avanzar con los desafíos de producir, al contar la experiencia que permitió convertir al Mato Grosso en un verdadero centro productivo gracias al esfuerzo de los agricultores que se integraron en distintas organizaciones y posibilitaron sacar de esa región soja y algodón con un alto grado de eficiencia.

«Los empresarios del Mato Grosso tuvieron una visión de futuro, porque hoy en esa región hay varias ciudades que no tienen más de 15 años fruto de la agricultura», explicó Romao Viana, al analizar la actitud de los productores brasileños tranqueras afuera. El especialista es asesor de la Fundación Mato Grosso, una entidad que trabaja para el mejoramiento genético de las semillas de soja y algodón. Explicó que la región es líder en la producción de soja, maíz y algodón, comparado con los rindes que se obtienen en otras regiones del país y del principal estado productor de soja de Estados Unidos, Iowa.

Sostuvo que a comienzos de la década de los ''80, esa región era selva y hoy se convirtió en una de las zonas «más buscadas para producir algodón y soja».

Romao Viana indicó también que Mato Grosso es «un estado que siempre tiene una demanda especial de semillas y, además, de nuevas acciones técnicas», para atender esa necesidad y «adaptarlas a las características de la zona».

Las nuevas necesidades, explicó, generaron la creación de asociaciones de productores que firmaron convenios con el gobierno y organismos técnicos para generar «nuevas acciones» que hoy posibilitaron la existencia de «un laboratorio de semillas que se encuentra entre los cinco mejores del mundo».

Explicó también que en la región del Mato Grosso se crearon agrupaciones que reúnen en su seno «a los semilleros que atienden también las necesidades de otros estados».

Además dijo que en la zona se crearon organismos de investigación científica formada por productores, semilleros y técnicos que trabajan en la permanente adaptación de las sem

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