Un mundo identificado
El Senasa dispuso que a partir del 15 de agosto todos los animales con destino a la exportación deben contar con un dispositivo en su oreja; empresarios y dirigentes debaten acerca de las implicancias del sistema
Algo indica que el ganado vacuno tampoco podrá quedar ajeno a las imposiciones de la moda o los nuevos usos. Por resolución 15/03 el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) dispone que a partir del 15 de agosto próximo todos los ejemplares destinados a la exportación deberán contar con una caravana identificatoria en su oreja. Algo así como un pendiente que certifica la pertenencia a un grupo determinado dentro del universo ganadero.
La Unión Europea (UE), principal mercado para las carnes argentinas, elevó su nivel de exigencia para "asegurarse la protección de la vida y la salud de las personas", según sostiene en el reglamento 178/02 del Parlamento Europeo a propósito de la creación de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria. Después de la aparición de la encefalopatía espongiforme bovina ("mal de la vaca loca") y rastros de dioxina en el Viejo Continente, resultaba previsible un cambio de las reglas de juego para los países proveedores de alimentos.
