Negocian a partir de hoy con FMI el paquete más grande de la historia

Aunque no incluye dinero fresco, el monto total asciende a u$s15.432 M, el más alto de todos los concedidos por los organismos. Se utilizará para renovar vencimientos con el Fondo y otras entidades

29deJuliode2003a las08:14

Comenzarán hoy cuando llegue a Buenos Aires el jefe de la misión del FMI, John Dodsworth, las negociaciones del Gobierno con el organismo por el paquete de ayuda más grande de la historia del país.

Se trata del acuerdo que buscan el presidente Néstor Kirchner y el ministro de Economía, Roberto Lavagna, por la refinanciación de vencimientos con el Fondo y con los demás organismos por un total de u$s15.432 M hasta el 2006, monto que supera incluso en casi u$s4.000 M al concedido al gobierno del ex presidente Fernando de la Rúa en el marco del promocionado blindaje de diciembre del 2000 que negociaron José Luis Machinea y Daniel Marx.

Aunque la premisa de Lavagna desde que asumió fue evitar un aumento del endeudamiento externo y, de hecho, el acuerdo que se discute es en la práctica sólo un asiento contable, formalmente, si las negociaciones llegan a buen término, el Fondo Monetario aprobaría en los primeros días de septiembre el paquete más voluminoso alguna vez otorgado a la Argentina.

Esto porque, sin contar los vencimientos con el BID y con el Banco Mundial, el FMI debería desembolsar u$s8.000 M durante los tres años que se prevé se extenderá el próximo acuerdo para que el país pueda a su vez pagar sus obligaciones con el propio organismo. En comparación con los fondos asignados en el blindaje, la cifra es mayor en u$s1.200 M ya que, en ese momento, el FMI aprobó nuevos desembolsos por sólo u$s6.800 M que, en rigor, se sumaron a un programa stand-by que ya estaba vigente desde principios de ese año por u$s7.200 M.

Magia

El arte del marketing y la publicidad hicieron que el gobierno de la Alianza transformara esa asistencia en un megapaquete de u$s40.000 M, en el que se incluyeron refinanciaciones de deuda con bancos y AFJP, además de un préstamo bilateral de España por u$s1.000 M.
En total, los fondos frescos provenientes de los organismos multilaterales aprobados en esa ocasión, que en definitiva nunca se terminaron de desembolsar, totalizaron gracias al aporte de u$s5.000 M del BID y del Mundial unos u$s11.800 M.

Es decir, unos u$s3.632 M menos del monto que ahora le toca negociar a Lavagna para que el gobierno de Kirchner tenga un mínimo oxígeno durante su gestión.
Aunque en este caso se trate de prórroga de vencimientos, al margen de algún préstamo adicional que puede llegar para programas sociales, lo cierto es que, al igual que el blindaje, la deuda que no se cancelará en los próximos años con los organismos quedará pendiente para el próximo gobierno que, previsiblemente, negociará a su turno otro programa.
Por lo pronto, tras la aprobación de la tercera revisión del acuerdo transitorio vigente desde enero hasta el 31 de agosto (ver pág. 11), quedó allanado el camino para alcanzar el nuevo acuerdo.

Está previsto que la misión que a partir de hoy encabeza Dodsworth permanezca tres semanas en el país, a lo largo de las cuales se discutirá la letra chica de la carta de intención.
Si bien en el Gobierno dan casi por descontado que se alcanzará un nuevo entendimiento, el Fondo ya comenzó a enviar señales de que las discusiones no serán tarea sencilla para los funcionarios argentinos.

A los documentos que se difundieron el viernes, con críticas por la falta de avance en las reformas estructurales que se vienen exigiendo en los últimos meses, el management del organismo puso ayer en negro sobre blanco las principales condiciones que se incluirán en la nueva carta de intención. Lo hizo mediante un comunicado firmado por el titular del organismo, Horst Köhler, en el que se anunció la aprobación de las metas por parte del directorio y en el que, junto con

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