Sería gradual la reforma de la banca

El Fondo aceptaría el enfoque moderado del BCRA, según una alta fuente del Gobierno

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25deAgostode2003a las08:02

El acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), que podría definirse en las próximas dos semanas, incluirá la política de metas de inflación y una estrategia gradual de saneamiento del sistema financiero, sin el cierre masivo de bancos.

El Banco Central defiende esa política de metas que, entre otras herramientas, ajusta las tasas de interés para determinar la tasa de inflación buscada.

Fuentes que participan de las negociaciones con el FMI indicaron ayer a LA NACION que, luego de algunas dudas, este objetivo fue incluido en el acuerdo que se negocia. Sin embargo, para no condicionar el enfoque del Poder Ejecutivo, el memorándum técnico de entendimiento no incluirá una fecha precisa de inicio para el esquema de inflación pactada. "Comenzará en algún momento del año próximo", se indicó. El Fondo Monetario no ha formulado cuestionamientos a este plan, que utilizan otros países como Brasil y México.

Tampoco se incluirían exigencias fuertes en referencia al saneamiento del sistema financiero. Al parecer, el Fondo habría aceptado el enfoque gradualista del Central, que busca evitar el cierre masivo de bancos.

En cuanto a la reforma de la banca pública, se reiterará la necesidad de avanzar en el proceso de auditoría externa, aunque el staff que lidera John Dodsworth se habría resignado a que el Banco Ciudad quede fuera de esta iniciativa.

Los técnicos del FMI terminarán de redactar en los próximos días un resumen ejecutivo para avanzar en el acuerdo que debería firmarse antes del 9 de septiembre, cuando la Argentina debe pagarle al Fondo unos US$ 2900 millones. El ministro de Economía, Roberto Lavagna -que hoy dará una conferencia sobre la Argentina en la ciudad italiana de Rímini-, pretende que el superávit fiscal primario se mantenga en torno del 3% en los tres años del acuerdo. Por su parte, el FMI aspira a que el país comprometa un incremento progresivo que culmine cerca del 4 por ciento.

Acreedores ansiosos

Pero la definición de la meta de superávit primario no sólo interesa al Fondo y al Gobierno, sino también a los acreedores privados, que esperan con ansiedad la propuesta de reestructuración que se lanzaría en la asamblea anual conjunta del FMI y del Banco Mundial, en Dubai, el 23 del mes próximo. El equipo económico ya consultó con el presidente Néstor Kirchner los lineamientos generales de esta oferta, que incluiría una serie de bonos ligados al crecimiento económico local.

Si bien el equipo de Finanzas que lidera Guillermo Nielsen recibió algunos reparos a esta idea por parte de los tenedores institucionales de los Estados Unidos, finalmente se habría decidido su incorporación al menú de opciones, debido a su atractivo político. Para lograr el interés de los inversores, el Ministerio de Economía ofrecería un cupón levemente positivo y les otorgaría a estos bonos un carácter opcional.

La Oficina Nacional de Crédito Público y un grupo de asesores de Nielsen trabajan contra reloj para terminar de definir esta propuesta, que determinaría el canje de unos US$ 76.000 millones en títulos soberanos afectados por el default.

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