Vuelve el crédito y se acomodan las tasas

Ausente durante la campaña pasada, el financiamiento de los bancos volvió a incorporarse este año al paquete disponible para los productores.

29deAgostode2003a las09:23

El rápido fortalecimiento que mostró el sistema financiero luego de capear durante el 2002 una de las crisis más severas de su historia, permitió a la banca pública volver a integrar la oferta de créditos para el agro.

Si bien el año pasado su ausencia no se sintió en los lotes –los productores apelaron a su propio financiamiento para marcar una nueva cosecha récord–, la asistencia crediticia es considerada una herramienta indispensable para apuntalar el crecimiento sostenido de la producción.

Con la vuelta paulatina de los ahorros a los bancos, los créditos en pesos han comenzado a aparecer dentro de la oferta de servicios, inclusive a tasas consideradas “accesibles”. En este escenario, también la banca privada salió a competir (ver “El Suquía...”).

Primera puntada

La línea de créditos para siembra de granos gruesos y cultivos regionales (maní, arroz, algodón) que acaba de poner en marcha el Banco Nación, a una tasa para clientes de 12,75 por ciento anual, es la primera que la institución bancaria pone en el mercado para el campo, después de la crisis política y económica de 2001.

En esta campaña, y luego de la recuperación de sus activos, las aspiraciones del banco oficial apuntan a satisfacer una potencial demanda por parte de los productores de entre 60 y 100 millones de pesos, destacó a La Voz del Campo un vocero calificado de la entidad. Sin embargo, la proyección es todo una incógnita, debido al alto grado de liquidez que muestra el agro, a partir de la devaluación.

“Con este nivel de tasas, el productor puede tomar el crédito para financiar la siembra y dejar sus ahorros de la cosecha pasada, si es que los tiene, para inversiones a largo plazo”, explicó Alfredo Rodes, asesor técnico de CRA.

Estrategia

A la hora de tomar el crédito, hay un regla de oro que debe aplicarse a rajatabla: el valor de la tasa de interés a pagar no debe superar a la tasa interna esperada para el cultivo. Salvo en aquellos casos donde los préstamos se destinan a cubrir sólo una parte de las tareas, el costo de los servicios puede ser mayor al retorno.

La reducción en los últimos meses en el monto de los intereses pedidos por los bancos contribuye –en la óptica de los analistas– a que los créditos sean más accesibles. “No es lo mismo financiarse a una tasa del 50 por ciento anual a una del 12 por ciento”, aclaró Rodes.

Mientras los granos siguen en alza en el mercado de futuros de Chicago (a consecuencia del clima seco y caluroso en los Estados Unidos), en esta parte del continente los productores hacen sus cuentas.

“Para muchos, el crédito puede aparecer en esta campaña como un insumo complementario. Dependerá de su estrategia tomarlo o no. Algunos están proyectando buenos precios en los granos para la época de cancelación del financiamiento (31 de mayo), y es posible que decidan tomarlo; otros, quizá más conservadores, prefieran seguir con el financiamiento propio o privado”, admitió Carlos Ghida Daza, del área de Economía, Estadísticas e Informática del Inta Marcos Juárez.

Premios y castigos

El seguro multirriesgo es otro de los componentes al que los bancos echan mano para reducir los riesgos de cobro e incentivar su cancelación. Su debut en la toma de crédito oficial fue en la cosecha 2001/2002, y su intervención llegó para quedarse.

En la versión 2003, la línea del Nación destinada a siembra y compra de insumos para maíz, soja, girasol y sorgo tiene a las coberturas contra riesgo climático (granizo) y adicionales (heladas y viento) como una herramienta opcional. De su elección o no, depende “el premio o el castigo” en la tasa de interés.

12,75%. Para productores, clientes del banc

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