Esperando la tormenta

Las altas presiones que actualmente dominan los niveles medios de la atmósfera fortalecen un anticiclón en superficie que permitirá el avance de una masa de aire cálido durante los próximos días.

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02deSeptiembrede2003a las09:55

Las altas presiones que actualmente dominan los niveles medios de la atmósfera fortalecen un anticiclón en superficie que permitirá el avance de una masa de aire cálido durante los próximos días. Se espera que a partir del jueves actúe sobre este aire cálido una perturbación frontal que comenzará dejando precipitaciones en el centro de Buenos Aires.
Del jueves para el viernes se espera la profundización de un sistema de baja presión sobre el litoral y el norte de Buenos Aires. Una vez instalado este sistema se prevé que se generen lluvias de moderada intensidad sobre el centro norte de la región. Durante el sábado es posible que se mantengan los chaparrones sobre el sector costero.

Este sistema precipitante sería el primer signo de actividad asociada al cambio estacional y el imaginario popular suele llamar “tormenta de Santa Rosa” a la que se produce en las cercanías del 30 de Agosto. En este caso aparecerá algo atrasada.
Durante los meses de setiembre y octubre la atmósfera se presenta muy perturbada producto de la puja entre el aire cálido y el aire frío por prevalecer en la región. Esta pugna normal, es responsable de la variabilidad del estado del tiempo en esta época del año y tiene un fuerte impacto sobre patrón de precipitaciones durante la primavera.

Como signo del avance de aire cálido por la circulación del norte, se espera un progresivo aumento de las máximas hasta el día miércoles, para cuando los registros promediarían los 24° C incluso más elevados al norte de la región. Estos registros establecerán un ambiente confortable y primaveral.
Las temperaturas disminuirán lentamente durante el jueves y viernes, esperándose un descenso mas marcado para el fin de semana.
Durante los próximos dos meses será normal poder observar la alternancia de períodos cortos con ambiente cálido con otros iguales de ambiente frío. Esta alternancia se inscribe en el mismo contexto de la variabilidad antes mencionada y dentro de este marco aparece el riesgo de las heladas tardías.
El impacto que las mismas puedan tener sobre los cultivos implantados tiene una importante correlación con el estado de humedad del suelo, cuestión que habitualmente monitoreamos en estos artículos.

Las escasas precipitaciones del último período han favorecido la evacuación de excesos hídricos, exceptuando las zonas con problemas de napas freáticas del noroeste bonaerense. En general predominan las reservas entre adecuadas y óptimas, aunque hacia el este de Córdoba los almacenajes cayeron hasta la categoría de regulares, pudiendo hallarse en mejores condiciones considerando una cobertura de trigo.
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