Dónde están las posibilidades

Escribo esta columna desde Colonia, en Alemania, donde la gente de Bayer Crop Science me invitó a participar de su primera Conferencia de Prensa Mundial.

06deSeptiembrede2003a las08:02

Héctor A. Huergo. ENVIADO ESPECIAL A ALEMANIA

Escribo esta columna desde Colonia, en Alemania, donde la gente de Bayer Crop Science me invitó a participar de su primera Conferencia de Prensa Mundial. Esta empresa es el primer hijo destetado del gigante químico, uno de los íconos de la gran industria alemana, que el año pasado sorprendió a los mercados adquiriendo Aventis. Fue la mayor compra en los 130 años de historia del creador de la aspirina.

En una lectura preliminar, esto es una clara apuesta a las posibilidades del negocio agrícola global. Pero lo realmente notable (ver Págs. 14 y 15) es que los directivos de la nueva empresa ven que las mayores posibilidades de crecimiento están en el Cono Sur. Ese es el gran escenario en el que se va a desarrollar el negocio del "crop science" de aquí en más: la Unión Europea tiene que desarmar su esquema de subsidios, China y EE.UU. son mercados maduros, sin nueva superficie disponible. Sólo Brasil y la Argentina tienen los recursos para proveer a una demanda de alimentos creciente en cantidad y calidad.

Como para agregar nafta al optimismo, Marc Reichardt, número uno de BCS Cono Sur, dijo que otro atributo favorable es la extraordinaria capacidad empresaria de los productores de la región. "Somos los mejores del mundo". Inevitable reflexión a 15.000 kilometros de distancia. Si al fin y al cabo inventamos la birome, el dulce de leche y la pelota de fútbol sin tiento. Ahora, en la era de la sociedad del conocimiento, tenemos todo disponible para aprovechar nuestras ventajas naturales y combinarlas con la investigación de allí y de aquí . Y consolidar lo que se viene dando espontáneamente desde hace años: el crecimiento de las cosechas. Ya sabemos qué significa esto en materia de creación de valor, ahorro y trabajo en el Interior.

A una semana del congreso de AAPRESID, nada podía sonar tan atinado. Parece obvio que el gobierno tiene que ver lo mismo que los alemanes de Bayer, los canadienses de Agrium (con su fantástica Profertil), los de John Deere, Claas, y cientos de empresas metalmecánicas. Los elaboradores de agroquímicos locales, las compañías de semillas. Los industriales que procesan los granos, las dragas que mantienen la Hidrovía. Los camioneros, los parrilleros, los corralones, pintores y albañiles que no dan abasto en este sueño de pampa posible. Aunque muchos vean solo lo que falta, nadie puede desconocer el fenómeno de la Argentina Verde y Competitiva, como la llama Hector Ordoñez.

Pero el gobierno mira para otro lado. Cuando Eduardo Duhalde volvió a implantar las retenciones, entre la propia tropa del sector hubo quienes las justificaron. La estampida inicial del dólar impactó en el precio de los alimentos, poniendo al límite la tensión social. "Sirvieron para compensar el ''overshooting'' (sobre expansión del valor de la divisa)", dice ahora Jorge Remes Lenicov, el ministro de Economia de la devaluación. Pero el "overshooting" pasó y las retenciones quedaron.

"Sirvieron para traer paz social, al financiar los planes jefes y jefas de hogar", dicen otros, y quizás tengan razón.

Pero resulta que esta semana se conocieron las primeras "políticas activas" del gobierno en sus cien días de gestión. Y ahora vemos que parte de la plata de las retenciones se destinará a promover a ciertos sectores de la actividad económica. Es decir, transferir ingresos de las actividades genuinamente competitivas, a otros sectores que requieren de la asistencia oficial —otra vez— para reactivarse.

Veamos los cinco puntos que propone la Presidencia de la Nación en una solicitada titulada "Un país en crecimiento".

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