Fracasó la cumbre de la OMC

Estados Unidos y Europa mantendrán una férrea protección sobre sus mercados agrícolas

15deSeptiembrede2003a las08:42

CANCUN, México.- La apertura de los mercados agrícolas de Estados Unidos y la Unión Europea (UE) deberá esperar. La V conferencia ministerial de la Organización Mundial Comercio (OMC) finalizó ayer aquí con un fracaso, o con la falta de resultados concretos, como prefirieron llamarlo algunos de los funcionarios participantes.

Todos descartaban ayer que se pudiera arribar a un acuerdo multilateral de comercio, incluido el agropecuario, a fines del año próximo, como estaba planeado. Sobre todo porque Estados Unidos celebra elecciones presidenciales y no será un buen momento para que el gobierno de Bush acepte concesiones que perjudiquen a los productores de su país.

La cumbre se había abierto el miércoles pasado con un tema central instalado por los países pobres: el proteccionismo agrícola de las principales potencias. La Argentina había secundado a Brasil, China e India en un nuevo grupo, el de los 22 países (G-22), que cobró fuerza por la defensa de esta cuestión.

Pero este bloque no impidió el acuerdo en Cancún, sino la oposición de los países más pobres de Africa, el Caribe y el Pacífico (ACP), respaldados por India y Malasia, a aceptar la propuesta de mayor globalización de la economía mundial que formuló la UE, con el respaldo de Japón y Corea del Sur. Estados Unidos también lo apoyó, pero sin concederle tanta relevancia. Le interesaba más la liberalización del comercio industrial para compensar el abultado déficit comercial que se disparó por la guerra en Irak.

La propuesta liderada por la UE consistía en los llamados temas de la conferencia de Singapur (1997):

  • La transparencia en las licitaciones gubernamentales, con el fin de evitar procesos viciados de corrupción y facilitar la participación de empresas foráneas, sin eliminar las ventajas para las locales ("compre nacional").
  • La protección de las inversiones extranjeras, de modo de proporcionarles seguridad jurídica.
  • La facilitación de los negocios a través de la armonización de normas aduaneras, que suelen usarse para proteger mercados.
  • La homogeneización de las normas de defensa de la competencia para evitar que ciertos países frenen las importaciones con injustificadas medidas antidumping (la venta por debajo del costo, que es considerada desleal). Anteayer se había difundido el borrador de la declaración de la cumbre de Cancún, que se refería a agricultura, los temas de Singapur y otros, y por la noche se discutió en una reunión plenaria de los 148 países. El G-22 hizo objeciones al capítulo agrícola y el representante comercial norteamericano, Robert Zoellick, reconoció al canciller brasileño, Celso Amorim, que eran "negociables". Mayor compromiso El grupo pidió más compromiso con la eliminación de subsidios a las exportaciones, la reducción de la ayuda interna a cada producto y no en general, así como el mantenimiento de la protección de los países pobres mediante sus aranceles a la importación. Los temas de Singapur, sin embargo, no progresaron. Ayer se reunió un grupo ejecutivo de 22 países, comenzó a discutir sobre estas cuatro cuestiones y de ahí no pasó a otras. India y Malasia eran los más duros contra las medidas de profundización de la globalización, en un mundo en el que crece la animosidad contra ese proceso encabezado por las compañías multinacionales. Estos países y los del grupo ACP argumentaban que la UE pretendía introducir estos cuatro temas, pese a que la cumbre anterior, la de Doha (2001), había impulsado un proceso de liberalización que no los incluía. En la declaración de Doha sólo se los mencionaba como aspectos en negociación, pero no decididos como la reducción del proteccionismo agrícola. La Argentina, en cambio, ya cumple con muchos de los temas de Singapur. Estados Unidos convenció a Europa de insis

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