Más terneros con los mismos vientres para mejorar la produción ganadera nacional.

Para el Ing. Agr. Daniel Rearte del INTA Balcarce, “el desafío de la cría consiste en aumentar su producción en las regiones extrapampeanas donde la superficie se ve reducida a manos de la agricultura”.

30deSeptiembrede2003a las08:11

En el marco de la segunda jornada del Congreso Nacional de Cría que AACREA realiza en la ciudad de Santa Fe con la consigna “Cómo ganar más con el negocio de la cría”, el Ingeniero Agrónomo Daniel Rearte, integrante del INTA Balcarce, realizó un pormenorizado detalle de la evolución de la ganadería durante los últimos años en el país y planteó un análisis sobre las perspectivas de la actividad hacia el futuro.

Al comienzo de su disertación, el profesional expuso sobre la evolución del stock ganadero nacional durante los últimos 7 años en cada una de las cinco regiones ganaderas: Pampeana, NEA, NOA, Semiárida y Patagonia.

En primer término, Rearte explicó que a pesar del avance de la agricultura el stock ganadero se mantuvo en los mismos niveles sin registrarse tampoco cambios cuantitativos en cada una de las regiones.

Según indicó, tanto en el NOA como en el NEA y la Patagonia la cantidad de vacunos revela los mismos niveles que en 1994. Pero donde sí se evidencia una cierta modificación es en la Región Pampeana, que actualmente concentra el 60% de la producción contra el 62% del año 1994, mientras que en la Región Semiárida la tendencia es inversa, ya que del 6.5% pasó a concentrar el 8.2%.

Rearte consideró además que pese al incremento de 3 millones y medio de hectáreas agrícolas, casi exclusivamente dedicadas a la soja, el país no ha perdido el potencial productivo ganadero sino que, por el contrario, hoy el número de vientres es superior al de 7 años atrás. “Se confirma además que porcentualmente el mayor crecimiento se da en la Región Semiárida, siendo mínimos los cambios operados en el NEA, segunda zona ganadera del país”, explicó el profesional.

Sin embargo, Rearte consideró que a pesar de que no se observan grandes modificaciones cuantitativas en la distribución de la hacienda a nivel nacional, es necesario analizar ciertos índices indicadores del tipo de actividad ganadera que se realiza y su productividad.

De tal forma, consideró que el aumento del 3% en la actividad de cría a nivel nacional “se explicaría por el incremento que en dicho parámetro se registra en las dos principales zonas ganaderas del país, entiéndase la Región Pampeana y el NEA. Una desmejora de la situación se registra en el NOA y en la Región Semiárida sin embargo, ésta es cuantitativamente inferior a la mejoría de las Regiones antes mencionadas”.

Así, explicó que la actividad de cría es predominante en las regiones extra pampeanas ya que “el índice Novillo/Vaca tiende a aumentar en el NEA y en la Región semiárida lo que se explicaría por una tendencia a aumentar la recría y engorde de la propia producción en dichas zonas. Esto se corrobora con una disminución del mismo índice en la Región Pampeana, lo que significaría que habría una menor cantidad de terneros producidos en el NEA y en la Región Semiárida que se engordan en la Región Pampeana”.

Luego de la exposición de su diagnóstico, Rearte manifestó a modo de conclusión que el desafío de la cría consiste en aumentar su producción en las regiones extrapampeanas donde la superficie se ve reducida a manos de la agricultura.

“El aumento de la productividad de las pasturas y pastizales naturales, la intensificación de los sistemas de producción tanto de cría como de invernada, y la expansión de la fronter

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