El valor de la inversión y las señales en el actual modelo económico
Los detractores del modelo ponen el acento en la necesidad de la inversión para el crecimiento, y no hay que cederles esa bandera. La importancia de mantener la regla de tipo de cambio real.
Economista
Hay que dar por saldada la fase preliminar de asentamiento del nuevo modelo. Los embates que se le lanzaron, fracasaron. Igual, la lucha sigue. Los ataques desde fuera del modelo reciclan, y nunca se está a salvo de vacilaciones internas. Por eso, hay que armarse para el debate que surge, ligado a la consolidación definitiva del nuevo modelo y a su reproducción en el tiempo. En particular, es un debate sobre la inversión y sobre cómo se la encuadra.
Se impone superar dos enfoques unilaterales. El primero, se extasía con la capacidad económica instalada sin utilizar. Con una brecha ponderable entre el producto potencial y el actual, ve un atractivo horizonte expansivo sin necesidad de una gran inversión, lo que acopla con una economía a pura caja, sin crédito. El segundo, descree de la expansión sin mucha inversión, emparentando a ésta con lo que era una versión ultra del acuerdo con el FMI, llena de concesiones y de reformas estructurales máximas.
