Brasil necesita el trigo argentino

Pese a que Brasil ya lleva adquirido 1,2 millón de toneladas de trigo americano, sigue dependiendo mucho de la Argentina. El mercado mundial está muy ajustado

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17deOctubrede2003a las10:27

CLAUDIO DOMENECH Buenos Aires


En lo que va del año, Brasil adquirió casi 1,2 millón de toneladas de trigo en EE.UU. y a pesar de las estimaciones de una mayor producción brasileña, los industriales de ese país necesitarían comprar un mínimo de 5 millones de toneladas de trigo. De hecho, en los últimos años Brasil importó en promedio 7 millones de toneladas de trigo, 95% desde la Argentina.

Por ahora, los especialistas locales dicen que las compras brasileñas a EE.UU. no son tan preocupantes, ya que el trigo argentino es más apto para la molienda que el estadounidense o el del este europeo y los molineros brasileños ya tuvieron experiencias poco satisfactorias con el cereal extra-Mercosur.

Por eso, muchos productores locales no tienen demasiada urgencia de dinero y retienen producto a la espera de mejores precios y un panorama más claro. Además, dicen los expertos, la nueva postura brasileña está relacionada con los reclamos contra las exportaciones de harinas mezclas y premezclas de origen argentino, aduciendo injustas asimetrías ocasionadas por aranceles y derechos de exportación. En suma, las compras a EE.UU. serían una forma de presión más que una tendencia firme.

Los operadores también tienen la sensación de que la campaña en Brasil no es tan buena como se cree. Si bien el Gobierno anticipó una cosecha de 5 millones de toneladas (2 millones más que el ciclo previo), la situación en los estados sureños no es alentadora, como refleja el informe de octubre del Departamento de Agricultura de EE.UU. (USDA) que estima la producción brasileña en 4,7 millones de toneladas.

Otro tema que preocupa a los industriales del principal socio del Mercosur es la menor zafra esperada en la Argentina, por la sequía. De todos modos, los entendidos no creen que Brasil pueda aumentar más su producción triguera, hasta el autoabastecimiento. “Deberían invertir mucho dinero para poder modificar el grado de acidez de sus campos y eso hace inviable el negocio“, asegura Granos del Paraná. Más aun si se toma como referencia que el cultivo vedette la soja, es más rentable y bajo estas circunstancias es prácticamente imposible sustituir a la oleaginosa.

En tanto, el panorama de oferta y demanda mundial se presenta complicado. Las últimas estimaciones del USDA hablan de una cosecha mundial de 549,5 millones de toneladas, 2,5 millones por encima del ciclo anterior, por mayores producciones en EE.UU. (63,6 millones), Canadá (22), Australia (24) y Brasil 4,7). Pero la zafra en la Unión Europea seguiría cayendo, a 92 millones de toneladas, contra los 103,3 de la campaña 2002/03. Para la Argentina estima una cosecha de 13,5 millones de toneladas, aunque algunos cálculos privados estiman menos. En suma, el balance global es muy ajustado. La relación stock consumo estimada es de 22,3%, comparada con 27,6% del año anterior y lejos del 33,8% de la temporada 2001/2002. No está como para andar desairando proveedores.

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