El girasol, a tono con la soja

El área caería un 8%, pero las cotizaciones se sostendrían.Los precios de ambas oleaginosas están a la par, con ventaja para el primero por las bonificaciones por contenido de aceite. Esta situación induce a aplicar más tecnología, para sacar más quintales.

31deOctubrede2003a las08:06

¿Puede ser ésta una buena campaña para el girasol? Algunos indicios sugieren una respuesta positiva. Veamos:

El primer punto es cuál es la intención de siembra y cuánto se terminará sembrando. Por un lado, la Secretaría de Agricultura habla de 2,38 millones de hectáreas en el 2002 y una intención de siembra de 2,21 para la presente campaña. Hasta el último viernes, se llevaban sembradas, según la SAGPyA, 680.000 hectáreas, o 31%, cuatro puntos porcentuales por debajo del avance de la siembra a la misma fecha del 2002.

El punto es cómo puede terminar siendo el área implantada esta campaña. En este sentido, Carlos Feoli, gerente de Asagir, la Asociación Argentina del Girasol, trazó el siguiente panorama:

a) En el Chaco y norte de Santa Fe, el área ya está definida y sería menor que la del 2002, debido a que la fuerte seca al momento de la siembra impidió implantar todo lo que los productores hubieran querido. La situación allí es irreversible, porque concluyó la época de siembra. La delegación de la SAGPyA en el Chaco informa, en cambio, que se sembró la totalidad de las 250.000 hectáreas previstas. Pero fuentes de Infochacra en esa provincia confirmaron, en el mismo sentido que Feoli, que el área implantada cayó respecto de la prevista. Originalmente, la intención de siembra era igual o superior a la del 2002.

b) En Córdoba, San Luis (con muy poca superficie) y Entre Ríos, la intención de siembra era similar al 2002. En el sur de Córdoba y algunas zonas de San Luis, los productores tienen problemas para implantar por falta de humedad, cuando la época de siembra está prácticamente por concluir.

c) En el oeste bonaerense y La Pampa, la sequía se cortó gracias a las lluvias de la primavera, aunque quedan bolsones de seca en toda la región. La intención de siembra era similar a la del 2002, lo cual se pudo cumplir en donde llovió. El margen para que les llueva al resto se extiende hasta los primeros días de noviembre.

d) En las dos regiones más importantes para el girasol, que son el sudeste y el sudoeste bonaerense, la situación es buena. “El sudeste está impecable, con buena humedad y los cultivos bien implantados”, dijo Feoli. “En el sudoeste, hay algunas partes con falta de humedad, pero cuentan con todo noviembre para sembrar”, acotó. Solo la zona de Tres Arroyos aporta unas 454.000 hectáreas a los 2,21 millones que se sembrarían en el 2003, describe el informe de la SAGPyA.

“Como síntesis, diría que el área podría caer esta campaña 8% respecto del 2002”, comentó el gerente de Asagir.

Puntos comerciales

Por estos días, el girasol cotiza en el mercado físico a $560/t, en tanto que los contratos forward a cosecha se cierran a valores que oscilan entre 182 y 184 dólares/tonelada. Sin embargo, este número estaría subvaluando lo que realmente recibe el productor.

“El promedio del girasol que se entregó en la última campaña tuvo un contenido de aceite de 50% y entre 2 y 3% de cuerpos extraños. Eso significa una bonificación de 16% por contenido de materia grasa y un castigo de 2 a 3 puntos por cuerpos extraños, con lo cual el resultado neto es un adicional de 10 a 12%, si contamos lo que suele castigarse por chamico y acidez”, comentó Feoli. Es decir que los u$s182 a cosecha se transforman en 200, contra los 187 de la soja en mayo, para poner un punto de referencia.

Según el operador de exportaciones de una empresa comercializadora asociada a Asagir, las perspectivas de precios para el cultivo son buenas.

“La suba del aceite de soja hizo que el spread o diferencia que mantenía con el de girasol s

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