Washington, Pekín y una oportunidad argentina

Pese a que el conflicto comercial entre China y EE.UU. afectaría sólo momentáneamente el precio de la soja, la Argentina y Brasil tienen ante sí la oportunidad de consolidarse como los principales abastecedores del gigante asiático. Hay mucho comercio y muchas inversiones en juego.

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24deNoviembrede2003a las08:15

A pesar de la controversia generada entre Estados Unidos y China por la guerra de aranceles lanzada entre ambos países, el gigante asiático volvería a comprar soja estadounidense luego de haber reducido notablemente las compras durante la última semana.

Así, la cotización mundial de la soja no sufriría mayores variaciones, estimaron analistas del mercado de Chicago, quienes prevén que China reducirá sus compras en el corto plazo pero en los próximos meses se verá obligada a comprar soja en Estados Unidos para satisfacer su creciente demanda interna.

A favor de sus voluminosas compras de soja, China se convirtió este año en el segundo comprador mundial de nuestro país. Una delegación de empresas y funcionarios argentinos, encabezada por el canciller Rafael Bielsa, visitará China entre el 1 y el 5 de diciembre. La sola extensión de la visita es sugestiva, si se tiene en cuenta que la misma delegación estará “apenas” dos días en Japón.

La vitalidad del mercado chino provoca ansiedad en muchos países, y en los últimos días se hizo más evidente por el conflicto con Estados Unidos, desatado luego entados luego de que Washington decidiera imponer aranceles al ingreso de textiles chinos, lo que desató la reacción de Beijing, que respondió anunciando aumentos arancelarios para los productos estadounidenses.

Al mismo tiempo, el ministro de comercio exterior de China, Shi Guangsheng, y un grupo de empresarios suspendieron un viaje a suelo estadounidense para comprar soja, lo que inmediatamente produjo la caída de la cotización de la oleaginosa en el mercado de Chicago. La misión también planeaba abastecerse de algodón y trigo en Estados Unidos.

La disputa comercial entre Washington y Beijing es seguida con nerviosismo por los operadores del mercado de Chicago. El viernes trascendieron versiones de que China optó por comprar en Brasil 300.000 toneladas de soja que originalmente iba a comprar en Estados Unidos.

Sin embargo, los analistas estadounidenses creen que los efectos de la controversia comercial entre los dos países impactará en los precios sólo en el corto plazo ya que el gigante asiático tendrá que mantener altos volúmenes de importación durante la temporada 2003/04.

Varias estimaciones prevén que el año próximo China importará 21,2 millones de toneladas de la oleaginosa, superando los 18,6 millones del año que finalizó en agosto último.

La semana pasada, los precios de la soja también cayeron en la Argentina e impactaron sobre las ventas locales. “A pesar de que deberíamos beneficiarnos por la controversia, dado que China podría orientar sus compras a sudamérica, las cotizaciones locales son tomadoras de precio de Chicago”, afirmó la consultora Granos del Paraná.

La Argentina y Brasil se convertirán durante la campaña agrícola actual en los principales productores de soja del mundo, con una cosecha total estimada en 98 millones de toneladas. Y China seguirá siendo el principal comprador.

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