Expansión triguera en Brasil

Prevén menores compras a la Argentina y la exportación de 100.000 toneladas a Europa.

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29deNoviembrede2003a las09:44

SAN PABLO.- La mejor recomendación que podría recibir un productor argentino de trigo que le vende a Brasil es corta y simple: vaya buscando otro mercado.

Dispuesto a toda costa a obtener la autosuficiencia en trigo -como ya la tiene en soja, café y azúcar-, Brasil está en plena carrera para elevar su producción lo máximo posible. Los agricultores brasileños pasaron este año de pequeños productores a exportadores. "La tendencia es que el trigo argentino pierda cada vez más espacio aquí", le dijo a LA NACION el empresario Lawrence Pih, presidente de los Moinhos Pacífico.

En 2002, Brasil produjo 2,7 millones de toneladas de trigo. Este año, gracias también a un clima favorable, se prevé cosechar 5,3 millones, la mitad de los 11 mill./t de trigo consumidas anualmente por Brasil. Se trata de un salto ya visto con la soja, commoditie cuya producción pasó en cinco años de 24 a 58 millones de toneladas.

Las razones para el boom del trigo son varias. La primera es que el Gobierno estableció un precio mínimo tentador para los productores: 400 reales por tonelada para los estados del sur del país (Rio Grande do Sul, Parana y Santa Catarina), y 450 para el resto. A ese precio (unos 170 dólares), el trigo es un buen negocio y todavía se ubica unos 30 dólares más barato que el argentino.

En cuanto a calidad, el trigo argentino aún es superior. Apenas en el norte y en el oeste de Parana la calidad se acerca a la del trigo de la Argentina. En el resto de Brasil aún se produce un trigo más bien blando, no apto para harinas de alta calidad. Aún así, Pih reconoció que el próximo año reducirá la compra de trigo argentino. "Voy a tener que adquirir una parte de trigo de Brasil, para reducir costos", explicó. Como ésa será una tendencia, su estimación es que el año que viene la compra brasileña de trigo argentino caiga de los aproximadamente 5 mill./t a los cerca de 4,2 millones.

Los cooperativistas brasileños también se vieron beneficiados por el reciente aumento de dos tributos (Pis y Cofins) que no pagan las personas físicas locales. El productor puede ofrecerles a los molinos una deducción impositiva que el trigo importado no tiene. Si a eso se suman los créditos agrícolas subsidiados, el trigo brasileño goza hoy de una competitividad extracercana al 14% frente al grano argentino. "La decisión del Gobierno fue una gran victoria para el cooperativismo brasileño", dijo el presidente de la Organización de Cooperativas de Brasil, Marcio Lopes de Freitas. La exportación inédita para Brasil de 100.000 toneladas de trigo a Europa es un alerta contundente para los productores argentinos.

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