Destacó Stiglitz la misión del Estado en el sistema financiero

Pidió evitar prejuicios ideológicos al abordar el tema. Habló en una conferencia organizada por la Universidad Di Tella y auspiciada por LA NACION. Dijo que el mercado no puede autorregularse. Cuestionó las recetas del FMI.

12deDiciembrede2003a las10:11

"La razón por la que la mano invisible del mercado no se puede ver es porque no existe." La frase del Premio Nobel de Economía 2001, Joseph Stiglitz, buscó destacar la importancia del Estado como protagonista del sistema financiero.

Ante un auditorio repleto, Stiglitz habló ayer en Buenos Aires para defender el rol del sector público como sujeto de crédito y como regulador. "Una de las razones por las que el gobierno tiene un rol tan importante es porque cuando los sistemas bancarios fracasan hay enormes consecuencias para la sociedad; cuando esto sucede los gobiernos no pueden simplemente mirar para otro lado", concluyó.

En la apertura de la conferencia "Gobierno y bancos: ¿dónde trazar la línea?", organizada por la Universidad Di Tella y el Banco Interamericano de Desarrollo y auspiciada por LA NACION, Stiglitz sostuvo que el Estado puede fallar tanto como el mercado en materia financiera.

Bien público

"Es un bien público que el sistema bancario funcione bien; cuando funciona bien todos nos beneficiamos y cuando funciona mal todos sufrimos. Es un ejemplo donde existe la necesidad de actuar colectivamente y el cuerpo a través del cual podemos hacerlo es el Estado", explicó el Nobel.

Al criticar el rol predominante de los analistas y los banqueros en las decisiones del sistema bancario, Stiglitz explicó que "el Gobierno tiene un rol muy importante en la regulación y puede hacer un mejor trabajo del que pueden hacer los individuos". "La noción de que un individuo puede monitorear la complejidad de nuestro sistema bancario no tiene sentido", precisó.

Stiglitz relató que, cuando fue titular del Consejo de Asesores Económicos de la Casa Blanca durante el primer mandato de Bill Clinton, se focalizó en cuatro objetivos básicos para la gestión de gobierno. El primero era evitar las quiebras de los bancos, ya que tienen "consecuencias enormes para la sociedad y los individuos". El segundo, justamente, fue evitar el perjuicio de los consumidores.

"El Estado debe ser un regulador para que los consumidores sepan qué tasas de interés están pagando. Los bancos se esfuerzan mucho para que uno no lo sepa. Y me parece que el Estado debería exigir que los bancos lo detallen de tal manera que la gente lo pueda entender", precisó Stiglitz ante un auditorio colmado de estudiantes y economistas. Además, se manifestó en favor de la idea de promover una competencia razonable en el sistema bancario para evitar que se erosionen las ganancias y subrayó la necesidad de que las entidades les presten dinero a las "comunidades desatendidas", como las pequeñas y medianas empresas.

"Los mercados financieros no proveen dinero a todos los segmentos de la sociedad; y en los países en vías de desarrollo los problemas son aún mayores", indicó el ex vicepresidente y economista en jefe del Banco Mundial entre 1997 y 2000. "En muchos países hay sólo uno o dos bancos que prestan dinero y tienen mucho poder porque no existe la competencia y en algunos el gobierno ha sido el único en prestar dinero", afirmó. Por otro lado, Stiglitz criticó las fusiones entre los bancos comerciales y los bancos de inversión.

El economista indicó que hay un conflicto de intereses en estas uniones, a pesar de las "murallas chinas" que supuestamente dividen a las diferentes áreas de una misma firma financiera.

Por otro lado, aprovechó la oportunidad para volver a criticar al Fondo Monetario Internacional (FMI) por su presunta "falta de coherencia de pensamiento" y, en cambio, elogió la tarea del Banco Mundial (BM) y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), como entidades de apoyo para el desarrollo. Según Stiglitz, la

Temas en esta nota