Nuevo equipo para evitar pérdidas en las cosechas

Se trata de un recuperador desarrollado por la firma santafecina Sca-Mer SRL.

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20deDiciembrede2003a las08:35

Las pérdidas de granos durante la cosecha en soja, maíz, girasol y trigo alcanzarán este año a los US$ 576 millones. Un trabajo de concienciación y recuperación del equipamiento que se utiliza en el país podría generar un mejoramiento del 20 por ciento, según un informe elaborado por la agencia de extensión de Manfredi, Córdoba, del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA).

En esa tarea de disminuir las pérdidas de granos se puso a trabajar la empresa santafecina Sca-Mer SRL. La pyme, de unos 20 empleados, acaba de lanzar al mercado un recuperador denominado Mancinelli. La unidad se adapta a la mayoría de las cosechadoras que se comercializan en el país.

El equipo fue desarrollado por el plantel técnico de la firma. Trabaja sobre la recolección de cualquier tipo de grano y tiene como función remover el material vegetal y recuperar el grano a través de un sistema de retorno.

Este sistema permite rescatar más del 70 por ciento de la cosecha que se pierde y logra, al mismo tiempo, una mayor velocidad de la cosechadora (estiman que 2 kilómetros por hora).

"Hemos colocado en el mercado nacional unas 300 máquinas en Santa Fe y también en Entre Ríos, Córdoba, Chaco y en otras provincias del norte argentino. Los resultados son sorprendentes", explicó a LA NACION, Gabriel Martínez, uno de los técnicos que estuvo abocado a la investigación.

La máquina recibió un fuerte aval de la cátedra de cultivos extensivos de la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional del Litoral (UNL), cuyos docentes efectuaron una evaluación y un posterior informe técnico sobre la innovación tecnológica.

El estudio de esa universidad, que fue posible a raíz de la firma de un acuerdo con la empresa, determinó que sólo en sorgo, el recuperador permitió bajar las pérdidas a 108,5 kilos por hectárea, manteniendo una velocidad de cosecha de 8 kilómetros por hora.

Las pruebas también fueron óptimas para maíz y trigo. El recuperador de grano permitió que la cosechadora avanzara más rápidamente, sin aumentar el nivel de pérdida.

Las consecuencias fueron dos: mayor rapidez y un recobro de lo que anteriormente se perdió, calculado entre un 70 y un 80 por ciento.

La unidad fabricada en Santa Fe se coloca encima del sacapaja, en el tercer salto, según describió Martínez. La innovación lograda en relación con otras máquinas que existen en el mercado es que, además del movimiento rotativo, se suma una corriente de carácter axial que logra un barrido lateral y mayor eficiencia en la tarea.

"En el área comercial hay un largo camino por recorrer, debido a que este país posee un parque automotor de 18.000 cosechadoras con un envejecimiento de 11,5 años. Lo interesante es que se ha logrado una innovación que beneficiará al agro", comentó el técnico.

En efecto, el estudio del INTA señala que si se recupera ese 20 por ciento de las actuales pérdidas (sin considerar los granos deteriorados) representaría un aumento del saldo exportable de unos US$ 115 millones.

"El sacapajas representa el mayor porcentual de pérdida de cola, que aumenta a medida que se incrementa el índice de alimentación. El diseño permite incrementar la velocidad de la cosecha y hacer caer abruptamente el déficit en los granos", resaltó el especialista.

Sca-Mer está radicada en la capital de esta provincia. Además de la fabricación del recuperador de granos, el establecimiento se dedica a la industrialización de retenes y rodamientos para el sector agrícola e industrial.

Para los innovadores, el desarrollo del proyecto permite abordar un problema de vieja data referido a las pérdidas producidas en la cola de las cosechadoras.

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