Los fideicomisos disputan el mercado de inversores
Ganaron terreno con la crisis financiera. Creció el interés de ahorristas en estas emisiones.
Si bien la figura del fideicomiso debutó en Argentina en el año 96, el colapso bancario de 2001 entronizó a esta herramienta como una de las pocas alternativas de financiamiento con la cual contaban las empresas.
Proveedores de insumos agropecuarios, cadenas minoristas e industrias que necesitaban invertir para aprovechar el proceso de sustitución de importaciones, encontraron en el mercado de capitales una suerte de by pass frente a la crisis financiera. "En esos días había cero crédito pero había gente que tenía caja para invertir, entonces se trataba de establecer un mecanismo que pudiera unir la la oferta y la demanda de dinero", explicó Miguel Molfino, de la consultora Deloitte, que piloteó la emisión de más de la mitad de las que se hicieron en 2003: 15 series por un valor de 206 millones de pesos.
Molfino recordó que durante el ríspido año 2002 la compañía participó de la emisión de cinco series de securitización (emisión de bonos sobre fideicomisos), en parte orientada al sector agropecuario. Sucede que, a pesar de que con el boom de precios de la soja la demanda de crédito fue menguando en el sector, en un primer momento el corte del financiamiento que las grandes proveedoras de insumos sufrieron de las casas matrices, obligó a buscar formas nuevas de crédito.
