No se debe arriesgar el crecimiento

Stiglitz aconsejó que el país no comprometa su recuperación para pagar la deuda. Sostuvo que el FMI tiene su propia agenda y que la Argentina no necesariamente debe seguirla. Afirmó que "los capitales van a los países que crecen, no a modelos".

27deEnerode2004a las08:16

DAVOS, Suiza (De un enviado especial).- "La Argentina debe comprometerse hasta cierto punto; no se debe arriesgar el crecimiento económico ni la recuperación. ¿Está claro?", interroga a LA NACION el premio Nobel de Economía Joseph Stiglitz.

"Los capitales van a los países que crecen, no a modelos", explicó. Busca desmentir que sea necesario el apoyo del Fondo Monetario Internacional para atraer inversiones. "Todos saben que el Fondo tiene su propia agenda", afirmó.

Stiglitz, presente en el Foro Económico Mundial que concluyó anteayer, dice que lo fundamental ante los acreedores de la deuda y las concesionarias de servicios públicos no son las recetas foráneas. Todo lo contrario. "El eje de fondo es que el programa macroeconómico previsto funcione por sí solo", opinó.

"El modo en que operó la globalización en la América latina de los 90 resultó un desastre. Ahora ofrece más problemas y ciertas oportunidades. Sus consecuencias pueden ser muy perjudiciales para la Argentina si [la globalización] no es administrada bien", advirtió el economista que en 2001 obtuvo el premio Nobel.

Debilidad estructural

"Una de las debilidades estructurales de América latina es que depende de la evolución económica de Estados Unidos. Si sube, ustedes suben, y si cae, ustedes también. El problema es que con la globalización Estados Unidos adquiere cada vez más bienes de China, por ejemplo, no de América latina, por lo que muchos de los beneficios esperados de su recuperación quizá vayan a otros países", ejemplificó.