Aumentó la venta de vacas
El avance agrícola acentuó la liquidación de vientres.
PorEn los primeros cinco meses de 2004, la oferta de vacas y vaquillonas en el Mercado de Liniers, en los remates regionales y en las ventas entre particulares registró un importante aumento con respecto a igual período de 2003.
Sólo en el Mercado de Liniers, en mayo pasado el porcentaje de hembras vendidas fue el 53,5% del total de la hacienda comercializada (191.834 animales), un 4,1% más que el mismo mes de 2003.
En lo que va de junio, el 57% de la hacienda vendida en ese mercado (78.112 cabezas) correspondió a hembras, una cifra superior al 48,7% de las vacas y vaquillonas comercializadas durante todo junio del año pasado.
Una de las principales razones de la fuerte liquidación de vientres es la decisión de muchos productores de abandonar la ganadería para dedicarse a la actividad agrícola, como la siembra de soja y trigo, que por ahora ofrece mejores resultados económicos.
Aparte del avance de la agricultura sobre la ganadería, la sequía que el año pasado sufrieron varias zonas de producción, y que provocó trastornos en el estado corporal de los animales y problemas de preñeces, es otra de las causas que obligó a los productores a desprenderse de sus animales.
En la actualidad, muchos de los productores que no tienen campos disponibles para sus vacas y vaquillonas, debido a que se dedicaron de lleno a la agricultura, prefieren venderlas sin analizar la posibilidad de engordarlas para comercializarlas con mejores precios o de volver a preñarlas.
Mayor liquidación
"En general, en el mercado hoy se registra una mayor liquidación de vientres que la que se venía observando hace unos meses", dijo a LA NACION Jorge Aguirre Urreta, responsable de la consignataria que lleva su nombre.
Según el consignatario, una gran parte de la venta de hembras proviene de los campos mixtos (con aptitudes agrícolas y ganaderas) que están en mejores condiciones para pasar rápido a la agricultura y lograr mejores resultados económicos.
Aparte del hecho de que la oferta de hembras es mayor, los precios que hoy tienen esos animales son menores a lo que estaban acostumbrados los compradores, ya sea en el caso de la vaca que se vende preñada como la que se comercializa para ser faenada en un frigorífico.
Contra los 800 pesos que generalmente se pagaban hace dos años, ahora una vaca en buen estado se vende en 600-650 pesos, según la calidad del animal.
En tanto, la vaquillona preñada oscila, por lo general, entre 700 y 800 pesos, una cifra inferior a los 1000 pesos de hace unos dos años, aproximadamente.
"Los vientres se vienen quedando atrás en los precios. Sucede que no hay un exceso de compradores por la falta de campo", afirmó Alfonso Monasterio, vicepresidente de Monasterio Tattersall SA.
Para Javier Lafuente, de Crespo y Rodríguez, lo que hoy se observa con las hembras es exclusivamente una situación propia del mercado. "Como muchos productores no tienen lugar para poner los animales, la alternativa que eligieron es venderlos", comentó.
Más allá de la liquidación de hembras que ya se observó, Aguirre Urreta proyectó que a partir del mes próximo la oferta de vacas podría comenzar a disminuir por razones estacionales.
