Científicos argentinos avanzan en una vacuna contra la gripe aviar en humanos

El proyecto de vacuna busca acelerar la respuesta ante una eventual transmisión sostenida del virus H5N1 entre humanos; la iniciativa reúne al CONICET, la UBA y Sinergium Biotech, y recibió el apoyo de una coalición internacional dedicada a prevenir epidemias y pandemias

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Científicos argentinos avanzan en una vacuna contra la gripe aviar en humanos
23deOctubrede2026a las14:10

Un equipo de científicos del CONICET avanza en el desarrollo de una vacuna de ARN mensajero (ARNm) contra la gripe aviar, causada por el virus H5N1. El proyecto apunta a contar con una herramienta que permita inmunizar rápidamente a la población, si el patógeno adquiere la capacidad de transmitirse de manera eficiente entre personas.

La investigación se lleva adelante en el Laboratorio de Inmunotecnología de Ácidos Nucleicos (LITAN), perteneciente al Instituto de Investigaciones en Microbiología y Parasitología Médica (IMPaM), dependiente del CONICET y la Universidad de Buenos Aires (UBA). El trabajo se desarrolla en conjunto con la empresa biotecnológica argentina Sinergium Biotech y recibió el respaldo de la Coalition for Epidemic Preparedness Innovations (CEPI), una organización internacional que promueve el desarrollo de vacunas frente a amenazas epidémicas y pandémicas.

El equipo ya diseñó más de una decena de candidatos vacunales y realizó evaluaciones preliminares en ensayos de laboratorio y en modelos animales. Los resultados permitieron comprobar que las células producen las proteínas buscadas y generan una respuesta inmunitaria. El próximo paso será avanzar en los ensayos preclínicos para evaluar las formulaciones antes de considerar etapas posteriores de desarrollo.

Modelos 3D de proteínas de influenza: a la izquierda, un tetrámero N1 con sitio activo y epítopos "dark side" resaltados; a la derecha, un monómero N2.

Gripe aviar: por qué preocupa la expansión del virus H5N1

En los últimos años, el virus H5N1 amplió su circulación entre distintas especies animales. Desde 2021, una variante conocida como clado 2.3.4.4b se extendió entre aves silvestres y de corral y comenzó a infectar también a mamíferos, entre ellos focas, zorros, gatos, vacas lecheras y cerdos.

En humanos, desde 1997 se reportaron cerca de 1.000 casos en 25 países. Aunque las infecciones siguen siendo poco frecuentes, la elevada letalidad registrada constituye una de las principales preocupaciones sanitarias. La mayoría de los contagios se produjo por contacto directo con animales infectados.

El riesgo que observan los especialistas es que la circulación del virus entre un número creciente de especies favorezca su adaptación. “Si el virus diera el salto a una transmisión eficiente entre seres humanos, estaríamos frente a la posibilidad de una nueva pandemia de influenza”, advirtió Andrés Sánchez Alberti, investigador del CONICET en el IMPaM y líder del proyecto.

Científica con guardapolvo blanco y guantes observa una muestra en un microscopio de laboratorio

Frente a ese escenario, la posibilidad de desarrollar vacunas en plazos más cortos resulta clave. Según Sánchez Alberti, los sistemas tradicionales de producción de vacunas contra la influenza presentan limitaciones: gran parte de las formulaciones se fabrica en huevos de gallina embrionados y el proceso puede demorar alrededor de seis meses desde la selección de la cepa hasta la obtención del producto.

Las vacunas de ARNm, en cambio, permiten trabajar a partir de la secuencia genética del antígeno que se busca reconocer, sin necesidad de cultivar el virus en huevos o células. Esta flexibilidad, que cobró relevancia durante la pandemia de COVID-19, podría facilitar una respuesta más rápida ante la aparición de nuevas amenazas.

Cómo buscan mejorar la protección contra la gripe aviar

El equipo del LITAN trabaja con distintas formulaciones de ARN mensajero que contienen instrucciones para producir la hemaglutinina (HA), una proteína de la superficie del virus que cumple un papel central en su ingreso a las células. El objetivo es comparar las respuestas inmunitarias que generan las distintas alternativas y evaluar su seguridad y las dosis necesarias.

Sin embargo, la investigación también explora una estrategia para ampliar y prolongar la protección: incorporar otro blanco del virus, la neuraminidasa (NA). Esta proteína interviene en la liberación de nuevas partículas virales desde las células infectadas.Científico con guantes y bata trabaja con tubos de ensayo y frascos dentro de una cabina de bioseguridad de laboratorio

A diferencia de las vacunas centradas exclusivamente en la hemaglutinina, los diseños que combinan ambas proteínas podrían ofrecer una defensa complementaria frente a distintas variantes. La estrategia busca reducir la dependencia de un único blanco y disminuir el impacto de las mutaciones virales. “Una vacuna que apunte a las dos proteínas tiene una segunda línea de defensa que es más estable en el tiempo”, explicó Sánchez Alberti.

El desarrollo se encuentra en una etapa de investigación y evaluación preclínica. Por el momento, los avances corresponden a candidatos vacunales experimentales y no a una vacuna disponible para su aplicación en personas.

Una alianza entre el sistema científico y la industria argentina

El proyecto se apoya en un convenio de investigación y desarrollo firmado en 2025 entre el CONICET, la Facultad de Medicina de la UBA y Sinergium Biotech. La articulación combina el conocimiento científico sobre el virus y el diseño de antígenos con la experiencia industrial necesaria para avanzar hacia una eventual producción a mayor escala.

Investigadores de Sinergium Biotech con trajes de protección en el laboratorio

Desde el ámbito académico, el equipo se ocupa del diseño de las secuencias de ARNm y de los estudios para comprobar la respuesta inmunitaria. La empresa, por su parte, aporta experiencia en procesos industriales, producción, desarrollo clínico y caracterización de los productos. Sinergium Biotech realiza una inversión estimada superior a los 20 millones de dólares para construir una planta industrial destinada a producir ARN mensajero a escala comercial en Argentina, según informó la compañía.

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