“No fueron la gran amenaza que pensábamos”: cómo los productos veganos pierden espacio frente a la carne y qué busca hoy el mundo

La consultora Paola Carreño analizó las tendencias que observó en SIAL París, una de las principales ferias de alimentos del mundo; destacó el menor espacio destinado a las alternativas veganas y señaló que la carne de calidad se posiciona con cortes más grandes, mayor marmoleo e innovación en su presentación

la consultora Paola Carreño con un hueso con carne

Paola Cerreño es magíster en Agronegocios y fue directora de esa carrera en la Universidad Siglo 21. También asesora a la Asociación Braford Argentina en iniciativas vinculadas con la calidad de la carne.

22deOctubrede2026a las13:53

La industria global de la carne continúa buscando nuevas formas de diferenciarse en los mercados internacionales, mientras que los productos veganos parecen perder parte del protagonismo que habían ganado en los últimos años. Así lo observó Paola Carreño, consultora estratégica en la cadena de mercados y carnes, durante una recorrida por SIAL París, una de las principales ferias de alimentos del mundo.

“Está bajando notablemente el interés por los productos veganos que en un momento podríamos pensar que hubiesen sido una gran amenaza para la industria de la carne global. No es así”, sostuvo Carreño al analizar la oferta que encontró en la exposición francesa.

Según explicó, cada vez son más pequeños los espacios destinados a estos productos y también observa una menor innovación en el segmento. En ese escenario, señaló que la industria de la carne sigue trabajando para responder a las exigencias de los compradores y diferenciar su oferta a través de la calidad, la genética y las presentaciones comerciales.

Bife de chorizo a punto medium con ensalada verde y zanahoria, con cartel de "Argentine Beef

Menos espacio para los productos veganos y más competencia entre las carnes

La presencia de empresas y países exportadores en SIAL París permite observar cómo compiten los distintos orígenes para posicionar sus productos frente a compradores internacionales. En esa vidriera, Carreño destacó la calidad de las carnes exhibidas y las diferencias en las estrategias comerciales de cada país.

“Estamos viendo carne de calidad sobresaliente, nada de cortes pequeños, nada de cortes magros”, describió. También advirtió una brecha importante entre la presencia argentina y la de otros competidores, tanto por la cantidad de metros destinados a los stands como por el número de compañías participantes.

Tres platos con cortes de carne vacuna argentina y ensalada, con carteles "Argentine Beef

Para la consultora, el escenario representa un desafío para Argentina, especialmente por la importancia del mercado de la Unión Europea. Además de la calidad del producto, consideró que hay oportunidades de mejora en la presentación y el packaging de la carne argentina.

En materia de etiquetado, identificó una mayor presencia de conceptos vinculados con las proteínas, la sostenibilidad y el bienestar animal. Estos atributos forman parte de los mensajes que las empresas utilizan para comunicar las características de sus productos y diferenciarse frente a los compradores.

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Marmoleo, genética y cortes más grandes: qué busca el mercado

Uno de los aspectos que más llamó la atención de Carreño fue el tipo de carne que se presenta como un producto de calidad en la feria. Según explicó, la tendencia está marcada por cortes más grandes, con una importante proporción de grasa intramuscular, conocida como marmoleo, y una buena conformación del área del ojo de bife.

“Más kilos por res y trabajar en genética para conseguir esos cortes con alto marmoleo”, resumió al referirse a los desafíos para la producción argentina.

Carne vacuna asada cortada en tajadas sobre tabla de madera, con un tenedor clavado en el corte

La especialista también señaló que la carne de calidad se asocia, en las propuestas que observó, con una grasa de color blanco y cortes de características sobresalientes para su preparación y consumo. La carne producida a pasto, históricamente una de las principales insignias de Argentina, podría encontrar oportunidades en segmentos específicos. Carreño mencionó a Estados Unidos como un ejemplo de mercado en el que este tipo de producto puede apuntar a determinados nichos.

La diferenciación, por lo tanto, no depende únicamente del sistema de producción, sino también de identificar qué características busca cada comprador y adaptar la oferta a esas demandas.

Nuevas presentaciones y alimentos funcionales

El packaging es otro de los puntos en los que Carreño detectó cambios. Según indicó, los colores negro y dorado, tradicionalmente asociados con productos premium, ya no tienen la misma presencia que antes en algunas de las propuestas exhibidas.

También observó modificaciones en el formato de venta, con un mayor porcionado en determinadas presentaciones. Sin embargo, aclaró que el mercado europeo mantiene distintas modalidades de comercialización: parte de la carne se vende como producto natural para que los importadores la incorporen a comidas listas para consumir en supermercados, mientras que otros cortes se destinan al canal de hoteles, restaurantes y catering.

En paralelo, la consultora identificó oportunidades de crecimiento en los alimentos funcionales y los llamados nutracéuticos, una categoría que busca aportar beneficios adicionales a través de componentes presentes en los alimentos.

Entre los ejemplos mencionó los caldos de huesos y los productos con colágeno, muestran una demanda creciente. La tendencia refleja el interés por agregar valor a los alimentos naturales y desarrollar propuestas vinculadas con el bienestar.

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