Soluciones ante la escasez de pasturas

Durante el invierno, en varias zonas semiáridas, los rodeos disponen sólo de pastizales secos de bajo valor nutritivo; definen estrategias en una jornada CREA.

03deJuliode2004a las08:12
Durante el otoño-invierno es frecuente que las vacas de cría se vean obligadas a pastorear una dieta de baja digestibilidad, escaso contenido de proteína y limitada disponibilidad por unidad de superficie. En esas condiciones se reduce el consumo voluntario y, como consecuencia, la performance productiva.

Hugo Arelovich, profesor de Nutrición Animal de la Universidad Nacional del Sur, consideró esta problemática y las posibilidades de atenuarla en una reciente jornada ganadera organizada por los CREA de la Zona Semiárida.

Explicó que en general, el suministro de proteína adicional a forrajes de baja calidad y digestibilidad estimula el consumo voluntario. Sin embargo, la magnitud de ese efecto dependerá también de la disponibilidad forrajera, del tipo de suplemento y del nivel de suplementación.

El aumento del consumo voluntario provocado por la adición de proteína se debe básicamente a la mejora en la eficiencia de la degradación ruminal de la fracción fibrosa del forraje; como consecuencia aumenta la velocidad de tránsito del contenido del estómago. El desalojo más rápido de éste disminuye la distensión de las paredes del rumen estimulando el consumo.

Como regla práctica se debería esperar una declinación muy grande en el consumo a medida que los forrajes disminuyen su contenido de proteína a partir del 7 por ciento. Asimismo, se puede esperar una respuesta positiva en el consumo voluntario con estos forrajes con la adición de suplementos proteicos.

Tipos de suplementos