La única plaga real es la pobreza

En una entrevista exclusiva, el subsecretario Sabsay reconoció que Europa pretende imponer a los OGM como plaga y habló de las implicancias de los transgénicos en la sustentabilidad agroindustrial.

10deSeptiembrede2004a las08:32
La Argentina, hoy por hoy, no conserva ya una política espejo con la Unión Europea. Tampoco se preocupa por la actitud de los Estados Unidos por la alta competencia que le significará nuestro país, potenciado por los transgénicos y dispuesto a conseguir sus 100 millones de toneladas en el corto plazo. Y mucho menos por la posición del Viejo Continente y las naciones africanas, que bregan en la OMC por la consideración de los organismos genéticamente modificados (OGM) como plagas.

Por el contrario, la nueva administración de la cartera agraria tiene bajo análisis una veintena de eventos, entre los cuales un 20% corresponden a maíz, otro 17 a soja, un 2% a algodón y un 1% a otras semillas.

Además, rompió con 5 años de inactividad aprobatoria y recientemente permitió el lanzamiento del evento NK603, un maíz con resistencia al glifosato, además de guardar entre los microscopios de sus técnicos otra serie de semillas que siguen el curso lógico de análisis –la Conabia, el Senasa y la Dirección de Mercados Agroalimentarios– antes de salir a la luz.

Durante ese tiempo no se aprobó ningún evento “porque se ha seguido un política espejo con Europa y en la actualidad estamos un poquito más osados, sin tirar nada por la borda, porque la aprobación del NK603 ya tenía una visión positiva por parte del comité técnico del Viejo Continente. Entonces, el mensaje sería ´muchachos, si ustedes no le meten pata, nosotros no estamos dispuestos a hipotecar otra vez nuestro futuro esperándolos a ustedes”, dijo –enfático– el subsecretario de Política Agropecuaria, Claudio Sabsay.