La seca golpea al trigo y a las pasturas y retrasa las siembras de soja y algodón
La falta de lluvias comenzó a hacer estragos en varias zonas productivas del campo santiagueño a punto tal que prácticamente ya se perdió el trigo, se retrasó la siembra de soja primavera, cayó la cantidad de hectáreas sembradas con girasol, bajó la calidad de los forrajes y el consumo de pasturas de la ganadería.
EL LIBERAL realizó ayer una consulta a diferentes rurales de la provincia, entre ellas las enclavadas en las zonas núcleo de producción como lo son el nordeste y el sudeste santiagueño, Quimilí y Bandera, principalmente. Pero también en el otro extremo, en Frías al sudoeste santiagueño, donde se vive un singular crecimiento del área con pasturas y de la ganadería, la situación ya está en una alerta amarilla.
Por otra parte, en Selva, los tamberos también están preocupados. Ya no queda alfalfa ni en fardos ni en rollos en la zona y la que consumen las vacas se está importando de otras zonas. Los establecimientos más organizados ya comenzaron a consumir sus reservas de forraje y en otros casos se echó mano a suplementos como la semilla de algodón y alimento balanceado.
En el nordeste
