El primer pastoreo

Deben comprenderse las bondades del primer pastoreo de verdeos y el uso de la suplementación en función de la carga y la disponibilidad de forraje para mantener y aumentar el peso del ganado a la largo de la campaña.

08deNoviembrede2004a las08:08
Las relaciones de precio granos/carne, factores climáticos que afectan la producción de forraje, los niveles de carga con que se trabaja, etc., hacen variar la intensidad con que se utiliza la suplementación en planteos de invernada.

Sin embargo, hoy podemos decir, sin temor a equivocarnos, que son mayoría quienes, año tras año, integran esta técnica en sus sistemas de producción. La suplementación está bien difundida y es por eso que a continuación sólo se consideran dos elementos que condicionan las acciones concretas "a nivel de potrero" y que suelen ser polémicos:

* El primer pastoreo de verdeos de invierno da tan buenos engordes como el pastoreo con suplementación.

* La suplementación, a los efectos prácticos, no ejerce función "correctiva" y por lo tanto debe usarse en función de la carga y la disponibilidad de forraje.

Cuando se hacen controles de peso en el pastoreo de verdeos es importante hacer la pesada inicial una semana después de haber comenzado el pastoreo y respetar la rutina y forma de pesada, por ejemplo siempre balanza de campo, a primera hora de la mañana, trabajando con animales individualizados (caravaneados), etc. No prestar atención a este punto genera diferencias de desbaste que invalidan totalmente los datos de peso.

Cuando se hace un control de peso mensualizado es posible ver cómo la evolución de las ganancias diarias acompaña la de la disponibilidad de forraje.

La conclusión es que los verdeos de invierno, durante todo el período de aprovechamiento, tienen una calidad tal que permite acceder a ganancias de peso de 0.7 a 0.8 kg/día.

Si las ganancias son inferiores, la causa debe buscarse en una disponibilidad de forraje insuficiente y que por lo tanto reduce el consumo, o en situaciones climáticas que influyen directamente sobre el animal. Aquí no se trata de aceptar sin convencimiento lo que se afirma y la información disponible demuestra. Basta con pesar, teniendo en cuenta las recomendaciones antes mencionadas, y será "ver para creer".

Cero efecto

La segunda afirmación descartaba el efecto correctivo de la suplementación a campo tal como hoy se practica, y enfatiza la necesidad de plantear el uso de esta técnica en términos de la relación disponibilidad de forraje/carga.

Cuando un animal en verdeos de invierno come "a boca llena", es decir accede a su máxima capacidad de consumo, se obtienen buenas ganancias de peso.

Si por un aumento de la carga, por disminución de la producción de forraje, o por una combinación de ambos efectos, el animal come por debajo de su máxima capacidad, las ganancias diarias se reducirán, a menos que cubramos la diferencia con suplemento (maíz, sorgo, afrechillo, expeller de girasol, etc.).

Existen resultados del uso de diferentes suplementos sobre verdeos de invierno y administrados a razón de 0,5 % y 1 % del peso vivo de los animales.

Una primera observación es la relativa a la variación entre años, que es mayor que la variación en la ganancia de peso de animales no suplementados versus los suplementados, a cualquier nivel.

Es interesante ver que la respuesta que se obtiene con el expeller de girasol es la misma lograda con otros suplementos. Si, tal como se suele argumentar, las bajas ganancias de peso en verdeos de invierno se debieran a una inadecuada relación energía/"proteína" (nitrógeno), el suministro de expeller de girasol debería agravar el mencionado desbalance y resentir estas ganancias.

Máximo consumo

Con esta información se apunta a fundamentar un principio básico en la práctica de la suplementación. En el caso de animales que pastorean verdeos de invierno o pasturas de calidad, los suplementos no deb

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