Hace falta un cambio de actitud"
El presidente de la Cámara Argentina de Consignatarios de Ganado analiza causas y posibles soluciones.
Difícilmente un acontecimiento se produce por una sola causa. Lo normal es que sea consecuencia de varias. La evasión impositiva no es la excepción: hay un cóctel de elementos que la causan o facilitan. Sus ingredientes son el impuesto, el Estado y el ciudadano evasor.
El ciudadano evasor fundamenta su acción en varias excusas: que lo hace porque es una protesta contra los políticos, o por necesidad, o debido a baja o nula rentabilidad, o por falta de financiación genuina o, simplemente, porque todos lo hacen. Y, en el caso más grave, están los que evaden en su beneficio exclusivo y basan su actividad en eso.
Estos últimos son quienes realmente buscan hacer negocio con ella. Actúan bajo empresas fantasmas, que cambian en forma permanente y arrastran a quienes operan con estos personajes, convirtiéndolos en cómplices, en muchas ocasiones sin conocer la situación, ya que registran operaciones basadas en documentación que carece de sustento legal.
