Lula y Kirchner intentan distender el conflicto bilateral

Se comprometen a mejorar el bloque

31deDiciembrede2004a las08:13

El presidente brasileño llamó al argentino por fin de año

En el Gobierno creen que la apreciación del real está equilibrando el comercio, pero insisten con las salvaguardias

Las fiestas de fin de año suelen ser ocasión de peleas y reconciliaciones. En el caso del presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, optó por lo segundo y lo llamó ayer a su par argentino, Néstor Kirchner, para desearle un feliz 2005, intercambiarse elogios y bromas y comprometerse a mejorar el Mercosur, pese a las recientes disputas que hicieron olvidar la buena sintonía que prevalecía entre ambos.

El subsecretario de Integración Económica, Eduardo Sigal, reconoció que la apreciación de la moneda de Brasil -donde el dólar se cotiza a 2,65 reales, contra los 3 pesos en Buenos Aires- "ha llevado a que empiece a equilibrarse el comercio bilateral", deficitario para la Argentina por segundo año consecutivo, pero advirtió que el Gobierno "va más allá de la coyuntura" y quiere aprovechar que "no hay ningún problema particularmente grave" para abordar sin tensiones la creación de la figura de la salvaguardia en el Mercosur, que serviría para frenar importaciones que dañen la producción local. El 25 o 26 del mes próximo se reunirán en Brasil funcionarios de ambos países para discutir ésta y otras reformas para una política industrial común, que propuso la Argentina hace tres meses.

Si el socio mayor del Mercosur las rechaza, "existe la posibilidad desgraciada y lamentable de la unilateralidad", dijo Sigal. Así se refirió a las licencias no automáticas que están aplicándose para alfombras y lavarropas, así como al arancel para televisores.

En una conversación de 10 minutos, Kirchner y Lula ratificaron el compromiso de fortalecer el Mercosur, según una fuente de la Casa Rosada. El presidente brasileño comenzó el diálogo saludándolo por las fiestas y agradeciéndole por los corderos patagónicos que el líder santacruceño le había enviado para fin de año.

"Esta vez llegaron", bromeó Lula, al recordar que un año atrás Kirchner se los envió por intermedio del presidente de la Comisión de Representantes Permanentes del Mercosur, Eduardo Duhalde, y nunca llegaron a destino. "Me llegaron por no haber usado a Duhalde de correo", soltó Lula.

El de Kirchner fue un gesto de cortesía que se opuso al duro discurso que pronunció en la reciente cumbre del Mercosur en Ouro Preto, donde pidió que se respetara la recuperación industrial argentina. "Ninguno de nuestros países es por sí mismo ni tan grande ni tan fuerte como para prescindir del destino regional", declaró aquella vez. Además había faltado a principios de mes al acto de nacimiento de la Comunidad Sudamericana de Naciones (CSN) en Cuzco, un proyecto impulsado por Lula.

Ambos presidentes coincidieron ayer en respaldar el "proyecto de unidad latinoamericana", según un vocero de la Rosada. El término latinoamericano y no sudamericano, como la CSN, no es inocente: incluye a México, la mayor economía del subcontinente, un país que puede contrabalancear el poder de Brasil.

No obstante, el vocero mencionó el respaldo de los dos líderes a la CSN, cuya estructura de base será el propio Mercosur. Agregó que la conversación fue "amable y muy cordial".

La Argentina espera que en la reunión técnica del mes próximo Brasil "eleve una propuesta por escrito" a partir de las reformas promovidas por la Argentina. En cuanto a las salvaguardias, abolidas en 1994 al crearse la unión aduanera, Sigal admitió que el Gobierno prefiere arreglar los desequilibrios entre los países mediante la coordinación macroeconómica, pero "mientras que no se consiga se necesitan mecanismos que preserven la producción". Recordó que la Argentina propuso el año pasado la instauración de un instituto monetario del Mercosur, que apuntalaría l

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