Duro rechazo de los ahorristas italianos
Stock, líder de un grupo de bonistas, calificó a la oferta argentina de "una estafa de dimensiones épicas"
Roma.– "Una estafa de dimensiones épicas." Así definió ayer Nicola Stock la propuesta de reestructuración de la deuda argentina, al explicar ante la Comisión de Finanzas de la Cámara baja del Congreso italiano que hará lo imposible –empezando por poner avisos en los diarios de su país– para que todos los bonistas de la península no adhieran a la operación de canje que arrancará mañana, en medio a un clima de creciente tensión.
En su exposición en uno de los salones del cuarto piso del imponente Palazzo di Montecitorio (sede del Congreso) el presidente de la Task Force Argentina –TFA, un grupo auspiciado por la Asociación Bancaria Italiana (ABI)–, sostuvo que la oferta de Buenos Aires es "inicua por el distinto tratamiento que se les da a los acreedores"; "inadmisible porque el gobierno no respetó los compromisos asumidos en el pasado", e "inaceptable por la condiciones económicas que propone".
"Con la publicación del prospecto la Argentina cometió la estafa más transparente de la historia... Una estafa de dimensiones épicas", añadió Stock, sin pelos en la lengua.