Los virus rondan la región

La restitución de la condición de libre de aftosa con vacunación es un hecho auspicioso que tiene lugar luego de una montaña de desaciertos que reconocen como punto de partida la decisión de dejar de vacunar...

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22deEnerode2005a las08:18

La restitución de la condición de libre de aftosa con vacunación es un hecho auspicioso que tiene lugar luego de una montaña de desaciertos que reconocen como punto de partida la decisión de dejar de vacunar, incubada en 1998 y concreta en 1999. La Unión Europea (UE) restituyó al unísono la recepción de carnes de cuatro provincias del Norte, excluidas del comercio un año y medio atrás.

Viene al caso recordar cuánto habíamos avanzado con anterioridad a tales desaciertos. En 1997, EE.UU. y Canadá comenzaron a recibir cortes refrigerados argentinos, cambiando así su política sanitaria de riesgo cero, tendencia que fue paulatinamente imitada por otros mercados. Recuerdo haber iniciado mi exposición en un seminario organizado por el CARI, destinado a festejar esa apertura comercial, expresando que me alegraba haber vivido tres hechos trascendentes: la caída del Muro de Berlín y la disolución de la Unión Soviética, el fin de la inflación en la Argentina y la reapertura del mercado de EE.UU. para la carnes, cerrado 70 años atrás. Continuamos abriendo mercados hasta que vino el derrumbe ocurrido en 2000, que todos conocemos. Es entonces como volver a empezar, ahora con un bagaje de amargas experiencias que espero, servirán para evitar errores.

¿Para qué sirve ser libre con vacunación? Pues para mucho, porque después de otras experiencias del mundo, como la aparición de aftosa en Gran Bretaña, controlada con una matanza que nadie quiere reiterar, se ha valorizado la vacunación a la que todos, según el caso, podrán recurrir. También, porque la infausta aparición del "mal de la vaca loca", que fue a dar en EE.UU. y la UE, es decir, en el corazón de la gestación de las políticas sanitarias, ha contribuido a cambiar la percepción sobre la sanidad animal en el comercio internacional. Es cierto que la aftosa sigue siendo un mal temible y entonces sujeto a medidas restrictivas, pero no del calibre del pasado. En cambio, tener aunque sea un solo animal con vaca loca está implicando, tal vez exageradamente, el cierre de casi todos los mercados, como ocurrió recientemente con Canadá, EE.UU. y anteriormente con la UE.

Ahora y favorecidos por la desaparición de la oferta de EE.UU. y Canadá, vamos logrando la reapertura de los mercados perdidos. No lo vamos a lograr de un día para el otro y ello vaya como mensaje para quienes temen repercusiones inflacionarias. Llevará su tiempo, tal vez un año y medio para reabrir EE.UU. y Canadá y en caso de que China lo haga, llevará esfuerzo cruzar el Pacífico. Resulta imperiosa la necesidad de cuidar la sanidad evitando la irrupción de la locura en nuestras vacas y lo mismo con la aftosa.

Hay que recordar que estos virus rondan en Sudamérica.

<>Por Alberto de las Carreras

El autor es vicepresidente de la Cámara de Exportadores y miembro de la Academia Nacional de Agronomía y Veterinaria.

 

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