A los fondos buitres el "cambio de clima" no les modifica su estrategia.
La Argentina ganó tiempo para negociar con los bonistas que no entraron al canje...
La Argentina ganó tiempo para negociar con los bonistas que no entraron al canje. El FMI y el G7 lograron que al menos el país no borrara de su contabilidad los bonos por casi 20.000 millones de dólares que aún siguen en default y que además se comprometiera a buscar una "estrategia realista" para solucionar ese problema.
Esa diagonal entre la postura originalmente irreductible del Gobierno argentino y las crecientes y puntuales presiones de los poderosos pareció conformar a ambas partes.
En el medio quedaron los bonistas que no entraron al canje (hold-outs), que pueden dividirse en dos grupos: los fondos buitres y los minoristas (jubilados italianos en su mayoría).
La impresión entre los analistas es que en lo inmediato no habrá cambio de actitud de parte de los bonistas. Los buitres seguirán apostando a la vía judicial para cobrar sin un dólar de quita, y los pequeños ahorristas permanecerán en una suerte de limbo: sin poder de lobby ni capacidad para apostar a un juicio, dependen, tal vez, de una solución política, entendiéndose esto como un hipotético acuerdo entre los gobiernos de Argentina e Italia.