El Central, con un margen estrecho.
Por indicación del Presidente, en abril debió intervenir fuerte para sostener el dólar...
El jefe del Banco Central, Martín Redrado, ha sostenido que la intervención de la entidad en el mercado cambiario no tiene efectos monetarios expansivos y, por lo tanto, tampoco inflacionarios. Controvertida o no, es, en cualquier caso, una explicación superada por una decisión política: la del Presidente.
La orden que ha bajado Néstor Kirchner es sostener el dólar en el entorno de los $ 2,90. Y a ella se aplica, prolijamente, el BCRA, que en abril compró más de US$ 360 millones, contra apenas 150 millones de marzo.
Redrado también ha justificado las compras con el argumento de que es bueno que el Central siga acumulando reservas, aunque tal vez habría preferido una intervención propia más limitada o, si se prefiere, otra mucho más intensa del Tesoro Nacional en el mercado. Lo cierto es que el BCRA ha estado todo lo activo que fue necesario, para mantener el tipo de cambio dentro del rango que dispuso el Presidente.