Sostener el dólar costó esta semana US$ 467,2 millones.
El BCRA hizo las mayores compras.
La cotización local del dólar es casi una obsesión para el Gobierno; ya es algo que no es novedad. Pero no deja de sorprender el precio que parece dispuesto a pagar por evitar que el valor del peso se aprecie, aun cuando esa tarea implica un riesgo inflacionario, según concluyen cada vez más analistas.
Los datos que dejó la semana al respecto son relevantes. Las intervenciones sumadas del Banco Nación (que compra con el dinero que ahorró el Tesoro) y del Banco Central muestran que se quedó con US$ 467,2 millones para evitar un retroceso mayor en el valor de la divisa que, en el nivel minorista, había comenzado la semana a 2,92 y la cerró a 2,91 pesos.
La novedad es que el comprador oficial más activo volvió a ser el Central, que se llevó US$ 312,2, poco más del doble de los US$ 155 adquiridos por el Nación, para sumar más reservas.
En las primeras cinco ruedas del mes, la entidad que conduce Martín Redrado compró la mitad de dólares adquiridos durante todo abril, una tarea por la que volcó al mercado más de 908 millones de pesos.
Se preveía que el nivel de intervención oficial en el mercado de cambios debía aumentar para evitar oscilaciones bruscas y responder al mayor volumen de liquidación de dólares que supone la conjunción de altas ventas de los exportadores con la necesidad que enfrentan muchas empresas de deshacer su posición dolarizada para atender el pago de impuesto (ganancias). Pero también se esperaba que el Tesoro asumiera el grueso de esa tarea para que el Central pudiera concentrarse en ejecutar una política monetaria de absorción que ayude a moderar las expectativas inflacionarias. "Hasta el momento hubo poco de política antiinflacionaria", juzgó anteayer el economista Carlos Melconian, al hablar en un encuentro organizado en Mendoza por el Banco Macro-Bansud.