Pese a una fuerte compra del BCRA, el dólar cayó a $ 2,90.

Es su valor más bajo del año; el Central adquirió ayer 101,5 millones, un récord...

17deMayode2005a las08:06

Masivas ventas de empresas, bancos e inversores que compraron papeles de la deuda con los pesos que obtuvieron por sus dólares
El plan monetario, bajo presión

La expectativa favorable que abrió el fallo que le permitirá a la Argentina concluir próximamente el canje de la deuda repercutió ayer con fuerza en el mercado cambiario y desató lo que algunos operadores no dudaron en calificar de corrida contra el dólar.

La divisa tocó su mínimo en el año al quedar ofrecida a $ 2,90 para las operaciones minoristas y caer en el mercado mayorista a $ 2,883 por unidad. La merma de 1 y 1,1 centavos, respectivamente, respecto de los valores vigentes el viernes se produjo pese a que el Banco Central (BCRA) concretó la mayor intervención en dos años, al adquirir US$ 101,5 millones.

Ese sostenido nivel de compras (ya adquirió US$ 784,5 millones en el mes, con lo que va camino de superar los 840 millones de mayo de 2004) esteriliza los esfuerzos que por otras vías (colocación de deuda o toma de préstamos de los bancos mediante pases), el ente realiza para retirar pesos del mercado en procura de desactivar las expectativas inflacionarias.

De hecho, impulsada por los pesos que emite cada vez que compra dólares, la base monetaria amplia (BMA) que la institución definió para moverse ya está en el techo, pese a que su presidente, Martín Redrado, había adelantado que su intención era ir hacia su piso, que ya quedó a más de $ 3000 millones de distancia.

Esa creciente brecha preocupa al mercado porque el BCRA parece contar con poco margen para reducirla, ya que en lo que resta del mes enfrenta dos vencimientos de deuda que totalizan cerca de $ 3500 millones (más de 1300 millones en letras y notas, que intentará renovar hoy, en tanto que buscará lo propio con otros 2200 millones la semana que viene, dado que de lo contrario debería pagarlos y estaría liberando más pesos) y el espacio para adelantar el cobro de los redescuentos otorgados a los bancos en ocasión de la crisis (otro mecanismo de absorción) también parece reducido.

También hubo otro modesto aporte del Banco Nación, que compró US$ 5 millones por cuenta del Tesoro, con lo que el Gobierno volvió a mostrar que la suerte del dólar no le es ajena: invirtió 106,5 millones en total para evitar que el valor minorista perfore la frontera de 2,90 que se comprometió a sostener ante los industriales.

El despliegue intentó contener una avalancha de ventas como fruto del desarme de carteras dolarizadas tras el fallo. La determinación judicial favoreció también otra valorización de las acciones y los bonos públicos, que alentados por una ola de compras avanzaron un 1,28% (según la evolución del índice Merval en la Bolsa porteña) y hasta un 2,6% en los títulos performing (aquellos que se pagan al día), respectivamente. Estos últimos son los que más suben porque los operadores esperan que apenas se emitan los bonos del canje, muchos inversores se desprenderán de ellos para adquirir los de menor duración.

La presunción que los guía es que la Argentina recibirá una inyección de fondos apenas termine de regularizar su situación financiera porque ese paso le permitirá volver a calificar como posible destino para los grandes fondos de inversión internacionales. Esto los impulsa a tratar de anticiparse para sacar tajada.

"Por mucho que el dinero que estén dispuestos a volcar aquí para replicar los índices emergentes sea bajo, traducido a valores locales implica una inyección de fondos interesantes que puede llevar los precios de los activos financieros un poco más arriba y a la vez presionará hacia abajo al dólar porque para poder adquirir esos instrumentos necesitan pasarse a pesos", confió un experimentado operador local al explicar la lógica que está detrás d

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