Si el FMI condiciona el crecimiento, no habrá acuerdo, advirtió Lavagna.

El ministro buscó así fijar condiciones para las discusiones del nuevo programa con el organismo financiero...

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03deJuniode2005a las09:03

El ministro buscó así fijar condiciones para las discusiones del nuevo programa con el organismo financiero. Además, criticó con dureza al sistema financiero por la baja bancarización de la población.

Ayer, el ministro de Economía, Roberto Lavagna, le advirtió al Fondo Monetario que no hay ningún interés en llegar a un acuerdo si no se respeta un marco que permita sostener el crecimiento del país.

Lavagna habló anoche en el cierre del XXII Congreso Anual del Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas (IAEF). "Si no hay un consenso para un programa que contemple el crecimiento económico no hay ningún interés en llegar a un acuerdo", dijo cuando se le preguntó acerca de las negociaciones con el organismo internacional.

A fines de abril, Argentina retomó las conversaciones con el FMI para alcanzar un programa que permita refinanciar buena parte de los 10.000 millones de dólares que el país debe pagar hasta el 2007. Tras algunas reuniones, las negociaciones aún no lograron mayores avances.

"Cualquier compromiso tiene que ser compatible con el crecimiento, la creación de empleo y la disminución de la pobreza, en ese contexto hay total interés por llegar a un acuerdo", dijo.

"A lo mejor no hay que forzar la idea de que tiene que haber financiamiento de parte de los organismos internacionales", deslizó. Y recordó que en tres años "hemos hecho pagos netos", sin recibir fondos frescos.

Lavagna arremetió contra el Fondo fortalecido por haber conseguido, después de dos meses de demoras, terminar con el canje de la deuda (ver página 22).

Ante 400 empresarios, el ministro recordó las recetas de John Maynard Keynes para resolver las crisis de deudas y se apoyó en estos fundamentos para defender la reestructuración de la deuda. Pero también matizó la avalancha de datos económicos con citas literarias. "Era Shakespeare quien decía que ''peor que sobreestimarse es tenerse en baja estima", mencionó, en referencia a que hoy el país "tiene una nueva oportunidad de abrir un ciclo histórico diferente al de los últimos 30 años".

Ante un auditorio compuesto mayoritariamente por hombres de finanzas, criticó al sistema bancario. Lo hizo cuando dijo que hay una muy baja bancarización en el país. Y señaló que resolver ese tema es tarea conjunta del estado y los bancos. Por eso, los exhortó a "salir del encierro, aceptar que el cliente fácil que fue el estado durante muchos años, se ha propuesto no volver a entrar en forma neta a este mercado y en consecuencia, llegar al público". En esa línea, enfatizó que los bancos tienen que cambiar de concepto para que el cliente sea visto como cliente "y no como rehén del banco".

Tras su discurso, Lavagna contestó varias preguntas, con definiciones como estas:

Descartó que "el aumento del salario mínimo genere inflación, pero esto no depende del Estado sino de ustedes, los empresarios. El papel del Estado no es intervenir, pero sí coordinar".

Dijo que para debatir los salarios "preferimos que la discusión se dé dentro de las convenciones colectivas".

Defendió el impuesto al cheque, aunque reconoció que es "distorsivo". Y dijo que la alícuota bajará "en la medida en que haya ingresos complementarios por otros impuestos".

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