El riesgo país bajará de 6.096 a 489 puntos a fin de mes.

El JP Morgan sacará del índice los bonos viejos e incorporará a los nuevos...

09deJuniode2005a las08:44

El JP Morgan sacará del índice los bonos viejos e incorporará a los nuevos. El valor surge de los precios de la nueva deuda. El riesgo estará cerca del brasileño.

El próximo lunes la Argentina volverá a tener un "riesgo país" más o menos normal. Ese día, el banco JP Morgan incorporará a su mundialmente famoso índice los nuevos bonos de la deuda argentina. La entrada de dos papeles (el discount y el Par, emitidos ambos en dólares y bajo legislación estadounidense) significará que el riesgo argentino caería a 920 puntos básicos el 13 de junio y a 489 puntos el 30 de junio, siempre tomando en cuenta los precios registrados por los nuevos papales el 6 de junio.

La diferencia de valores entre el 13 y el 30 de junio se explica en que la salida de los viejos bonos del índice será escalonada y se completará recién a fin de mes.

Actualmente la consultora Ecolatina elabora un riesgo país que toma en cuenta los bonos emitidos tras el default. Ayer, el este indicador midió 463 puntos.

El lunes, el riesgo argentino, calculado solo tomando en cuenta los bonos en default, era de 6.096 puntos básicos.

El "riesgo país" es el rendimiento extra que ofrecen los bonos de un país en relación a papeles similares emitidos por el Tesoro de los Estados Unidos. Según el JP Morgan, los bonos argentinos estarán rindiendo 4,9% por arriba de los papeles estadounidenses.

El reemplazo de los viejos bonos en default por los bonos del canje no supone que la deuda argentina gane peso en la composición del índice, donde hoy mandan los títulos emitidos por Brasil y México. La participación argentina en el índice saltará del 1,66% al 1,69%. Esto quiere decir que la evolución de estos papeles incidirá poco y nada en la marcha del índice EMBI Global.

En los 90, y hasta antes del default, los papeles argentinos llegaron a ser los que más aportaban a la composición del EMBI, con una ponderación de casi el 20%.

Sin embargo, los analistas del mercado consultados ayer por Clarín consideraron que la participación argentina en el EMBI ahora será "poco representativa" de la deuda del país. "Si no ponen los bonos más cortos (como el Boden 2012, el Pre 8 ó el Pro 12) es un riesgo mentiroso" señaló un banquero.

Ocurre que el JP Morgan solo incorpora a su índice papeles que se sometan a la legislación estadounidense, y los bonos post default se rigen por la ley argentina. Hoy, además, son los más negociados, en especial los que están emitidos en pesos y ajustan su capital a la par de la inflación.

Como sea, el riesgo país del JP Morgan será, presumiblemente, el más consultado por los inversores y analistas de todo el mundo. De allí tomarán la referencia para calcular el rendimiento que exigirán a la deuda argentina.

Pero tan importante como eso es que muchos inversores arman sus posiciones replicando el EMBI Global. Esto quiere decir que incorporados los nuevos bonos por parte del JP Morgan, habrá más inversores demandándolos para sus propios portafolios.

En el Gobierno consideran que esta movida será beneficiosa para empinar los precios de los nuevos bonos post-canje.

El reingreso de la deuda argentina (la deuda en default ya casi no se negociaba) significará un nuevo capítulo en la tortuosa relación entre el país y esté índice.

La marcha del EMBI se popularizó durante el mandato del ex presidente Fernando de la Rúa. Sus ministros de economía, desde José Luis Machinea en adelante, instalaron el tema y lo hicieron eje de su gestión. "Hay que bajar el riesgo país" era la muletilla. El "blindaje" y el "megacanje" se hicieron, entre otras cosas, para bajar el riesgo.

De la Rúa llegó al Gobierno con un riesgo de 510 puntos. Fue un piso que nunca se pudo bajar. El techo se perforó una y otra vez. Con l

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