En 2005, la inflación y el dólar no se escaparán de las pautas.

A pocas semanas de empezar julio, los economistas pronostican un segundo semestre un poco más tranquilo que los primeros meses de 2005...

13deJuniode2005a las09:01

A pocas semanas de empezar julio, los economistas pronostican un segundo semestre un poco más tranquilo que los primeros meses de 2005, cuando preocupaban la inflación, la incertidumbre frente al canje y las idas y vueltas con el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Un poco más seguro sobre la evolución de los precios y la marcha de la política monetaria, el Gobierno y el Banco Central salieron a decir abiertamente que su intención era sostener el tipo de cambio nominal para no perder la competitividad alcanzada hasta el momento por la devaluación. Implícitamente, un dólar alto también garantiza ingresos altos por el pago de retenciones a las exportaciones.

Pero, ¿qué puede pasar en lo que resta del año con los precios y con el dólar? ¿Cómo influirá la baja del euro en las últimas semanas?

Los economistas coinciden en que el Gobierno logrará mantener la tasa de inflación dentro de la brecha prevista en el presupuesto (entre siete y 11 por ciento). Y no creen que la intervención del Banco Central en el mercado de cambios para sostener al dólar vuelva a disparar los precios, salvo que se acelere el ingreso de capitales.

Sobre este punto, el Gobierno anunció la semana pasada un encaje del 30 por ciento para los fondos que ingresen al país y que no tengan destino productivo, como una forma de frenar la presión bajista sobre el dólar.

Bajo control

Mas allá de las razones de la elevada inflación del primer trimestre del año –la mayoría cree que obedeció a una exagerada cantidad de dinero, pero otros apuntan a factores diferentes– el Gobierno “aprendió” la lección y no está dispuesto a dejar “escapar” nuevamente esta variable tan sensible a la gente.

La inflación de mayo fue de 0,6 por ciento y acumula en el año 5,1 por ciento.

De hecho, la emisión de dinero para comprar dólares y mantener el tipo de cambio cerca de tres pesos no hizo que la base monetaria saliera fuera de las metas fijadas por el Banco Central (BCRA). El organismo está utilizando mecanismos de esterilización (a través de la colocación de Lebac) que, a su vez, están elevando la tasa de interés, una variable que muchos presumen que seguirá elevándose en los meses siguientes.

Los economistas consultados por La Voz del Interior creen que el Central todavía tiene margen para poder utilizar este mecanismo sin enfriar la economía y sin generar un elevado déficit cuasifiscal.

Riesgos no monetarios

Sin embargo, los especialistas advierten otros factores (no monetarios) que también influyen en los precios y no pueden ser controlados con la cantidad de dinero.

“La política monetaria está en una situación incómoda porque, mientras por un lado el Central está absorbiendo el dinero que emite, por el otro, convive con otros factores que generan presión inflacionaria”, explica Gabriel Sánchez.

La variable más importante es el límite que puede tener el crecimiento sin ampliación de la capacidad instalada. “Se necesitan aumentar las inversiones porque se observan cuellos de botella de industrias básicas que responden a los incrementos de demanda con suba de precios”, dice Mercedes Marcó del Pont.

Pero hay otra cuestión que puede impactar en la inflación, aunque por el momento estuvo controlada. “El Gobierno evitó la recuperación de los precios relativos (servicios públicos, salarios y jubilaciones), pero esto no puede mantenerse indefinidamente”, considera Manuel Solanet, ex Secretario para la Reforma del Estado durante el Gobierno de Fernando de la Rúa.

En materia salarial, la reducción del desempleo ya está generando presiones para aumentar las remuneraciones.

“En algunos casos, incluso superan los aumentos de produ

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