La economía creció fuerte en el primer trimestre, pero menos que en 2004.

El PBI aumentó un 8% y en el año subiría el 6 y el 7%; la inversión, a ritmo más lento...

17deJuniode2005a las08:00

La actividad económica tuvo un saludable incremento del 8% en el primer trimestre del año, aunque con una ligera desaceleración respecto de las cifras astronómicas del mismo período del año pasado, cuando la expansión llegó al 11,3 por ciento. En términos desestacionalizados, el alza del producto bruto interno (PBI) fue del 0,5% frente al cuarto trimestre de 2004.

Se espera que en todo el año el crecimiento se ubique entre el 6 y el 7 por ciento, frente al 9 por ciento de todo 2004.

Según los datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) conocidos ayer, los sectores productores de bienes tuvieron un incremento del 7,3% interanual, por una suba del 6% en la industria en general y del 16% en la construcción. El sector de servicios creció el 7,6%, con una fuerte influencia del comercio (10,1%) y del transporte (14,4 por ciento).

Por su parte, la inversión interna bruta fija registró un aumento del 13,9% en términos interanuales, basado en una suba del 12,7% en la construcción y del 15,9% en equipos durables de producción, con un mayor aumento del componente importado (23,5%) que el nacional (7,9%).

Si bien la variación de la inversión sigue siendo positiva, refleja una fuerte baja respecto de las cifras del año pasado ya que, en el mismo período de 2004, la tasa de crecimiento había sido del 50%, y en el último trimestre fue del 23,6 por ciento.

Una alta fuente del Palacio de Hacienda dijo anoche a LA NACION que "las cifras de inversión del primer trimestre están muy influidas por la baja en la construcción, que ya se revirtió en el segundo trimestre del año, cuando la industria en general dio muy por encima de lo previsto" (ver aparte). Además, la fuente detalló que "a precios corrientes la inversión fue del 18% en el primer trimestre de 2004 y del 19% en el mismo período de 2005, aunque es verdad que está por debajo del 21% registrado en el último cuarto del año pasado". Cerca del ministro Roberto Lavagna señalaron que "todos los indicadores industriales muestran una mejora desde abril último".

Crisis energética

En cuanto al crítico sector energético, que tantos temores provoca entre los empresarios, se indicó que "hay menos ansiedad por dos motivos: no hubo cortes como los que se habían registrado el año pasado a esta misma altura del año, y el plan petrolero y gasífero, aunque tenga su demora en concretarse, es más realista que los planes de traer gas de Bolivia y ampliar Yacyretá".

En el Ministerio de Economía creen que las dudas sobre la situación energética están despejadas en el corto plazo, aunque se necesita avanzar en las renegociaciones definitivas de los contratos de servicios públicos para garantizar un aumento de las inversiones que permita mantener el proceso de crecimiento. De todos modos, un colaborador del ministro dijo que "las cifras del primer trimestre no son para nada preocupantes: la tasa del año pasado era insostenible". Dos factores estimulan la tranquilidad del equipo económico: el alza del PBI se da en un contexto de cuentas fiscales sólidas y con menor volatilidad que en los años 90 ante los shocks externos.

En este sentido, el economista Mario Damill, del Cedes, dijo a LA NACION que "el 8 por ciento de crecimiento es una tasa muy alta y no hay síntomas de desaceleración todavía". Damill explicó que la reducción en el crecimiento de la inversión en el primer trimestre puede explicarse "por cuestiones estacionales, ya que en el mismo período de 2004 muchas industrias sobreinvirtieron por los temores referidos a la situación energética". A su juicio, "la economía sigue conduciéndose por un tubo de alta velocidad que se puede sostener, ya que no hay ningún factor apremiante que haga temer una desaceleración brusca". El esp

Temas en esta nota